04 diciembre, 2014
El alcalde de Tlaxcala, Adolfo Escobar Jardínez afirmó que es una tarea pendiente y urgente localizar un predio para la reubicación de la escuela primaria Luis G. Salamanca que fue demolida por graves fallas estructurales que se registraron en el temblor del pasado ocho de mayo.
No obstante, convocó a los padres de familia a que realicen su manifestación de inconformidad de manera responsable y sin afectar a terceros. Esto luego de que el pasado martes, de esa institución con pancartas en mano y en compañía de los menores, se manifestarán en la convergencia de “La Rivereña” y la Avenida Arévalo, bloqueando la vialidad por unos minutos.
Lo anterior, en busca de ejercer presión para tener una solución satisfactoria a la urgente necesidad de un inmueble digno para los educandos. Escobar Jardinez, admitió no existe aún una solución concreta a la exigencia de los padres de familia de esa institución educativa, donde es necesario encontrar un terreno con las condiciones ideales para el desarrollo pleno de la población estudiantil del nivel primaria.
Es más, dejó parte la responsabilidad al gobierno estatal en lo correspondiente a la búsqueda del predio que albergará el edificio de la Luis G. Salamanca. El hecho es que la Secretaria de Educación Pública (SEP) dijo que hay un prepuesto de seis millones de pesos para esta nueva escuela.
El alcalde indicó que no se ha negado a atender el problema y dejó firme su compromiso de atender la apremiante necesidad de un espacio digno para los educandos, que en estas fechas padecen los embates de la naturaleza.
Como se recordará que a raíz del movimiento de tierra de el pasado ciclo escolar, el inmueble que ocupaban en el centro de la ciudad capital, los educandos tuvieron que ser reubicados en el edificio que ocupaba la Escuela de Educación Física, contigua al Estadio de Fútbol “Tlahuicole”, del que en su oportunidad denunciaron las malas condiciones para laborar.
Y es que exigieron que el alcalde de Tlaxcala, Adolfo Escobar Jardínez, resuelva de una vez por todas la imperante necesidad de un predio en el que se edifique su nuevo inmueble, pues donde reciben la educación sus hijos trabajan en condiciones insalubres.