Exigen madres de ilegales desaparecidos justicia y el retiro de durmientes en Apizaco

24 noviembre, 2014

A su paso por Apizaco, la Caravana de Madres de Indocumentados Desaparecidos exigió al gobierno federal, la pronta localización de sus familiares y el retiro de lo que han llamado “espinazo del diablo”, aquella cordillera de barrotes de concreto donde se han accidentado sinnúmero de ilegales.

Cerca de las 12:40 horas, unas 40 madres de centroamericanos desaparecidos a lo largo de diez años, llegaron en autobús a la Colonia Ferrocarrilera donde se sitúa el albergue “La Sagrada Familia”, donde representantes de diversas  organizaciones no gubernamentales las recibieron.

Al grito de “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” las madres efectuaron una breve caminata, quienes portaron banderas de Honduras, El Salvador y Guatemala, así como fotografías de sus respectivos hijos, sobrinos y hermanos extraviados.

Una vez que llegaron al albergue diversos activistas nacionales y extranjeros, se pronunciaron porque las autoridades federales y estatales, informen sobre el paradero de los indocumentados quienes han desaparecido a lo largo de una década.

Ahí, la tlaxcalteca Coral Ávila Casco, señaló que es determinante que el gobierno de Enrique Peña retome los casos que dejó pendiente la pasada gestión que encabezó el panista, Felipe Calderón Hinojosa. “Creemos que ningún caso debe quedar archivado frente a una exigencia”.

Por su parte, la coordinadora general de la Caravana de Madres de Centroamericanos Desaparecidos, Martha Sánchez Soler, advirtió con retirar los barrotes que instaló -hace más de tres años- la empresa Ferrosur en la estación del ferrocarril de la cuidad de Apizaco.

Argumentó que en muchos países del mundo como Italia los medios de comunicación de plano no tocan el tema de los migrantes desaparecidos dentro de esta zona geográfica y por lo tanto, es importante que en México no ocurra la misma situación.

Posteriormente, las madres de los indocumentados desaparecidos subió a la vía del tren y realizó una breve caminata. Llegó hasta el lugar donde recientemente un migrante sufrió una severa caída y que lo tiene al borde de la muerte. María Hernández Olivares, madre de Kevin, se pronunció por el retiro de esta “trampa mortal”. 

En ese sitio, una madre de los indocumentados prendió una veladora para velar por la salud del centroamericano herido, mientras que también se hizo en forma simbólica la caída de uno de los durmientes incrustados a la orilla de las vías de ferrocarril.

Finalmente, las familiares de los desaparecidos fueron invitadas a comer dentro del albergue de “La Sagrada Familia”, donde lamentablemente se dieron cita solamente representantes y no los titulares de diversas  instituciones como la Dirección de Atención a Migrantes (DAM) y de la propia Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).

* Información JAVIER CONDE

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