Fustiga obispo la violencia

09 noviembre, 2014

Frente a los hechos ocurridos en Ayotzinapa el obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón, se pronunció porque las autoridades garanticen la seguridad de sus familias y de los demás normalistas, esclarezcan los hechos, hagan justicia y garanticen que estos acontecimientos no se vuelvan a repetir en México.

En este sentido, el máximo jerarca de la iglesia católica en el estado de Tlaxcala, afirmó “asumamos el compromiso de ser constructores de paz; si hacemos esto, la muerte y el sufrimiento de nuestros hermanos de Guerrero no será inútil”.

Además, señaló que “solo unidos y con la colaboración de cada uno de los ciudadanos lograremos imprimirle un nuevo rostro a nuestro México”. Lo más delicado es que no se trata de un hecho aislado en nuestro territorio nacional y en su historia.

Incluso, dijo que los sucesos ocurridos en Iguala Guerrero, “nos duelen e indignan profundamente, pues ponen en evidencia, como se ha venido señalando últimamente, la grave crisis por la que atraviesa el sistema político mexicano”.

Del mismo aseveró que en ese deterioro se ha generado una colusión de algunas instituciones de gobierno -responsables de proteger, garantizar y promover los derechos humanos- con el crimen organizado.

“El 26 de septiembre fueron asesinadas seis personas de la sociedad civil, y una de ellas, estudiante de la normal, fue desollada del rostro; además, 43 normalistas de Ayotzinapa fueron detenidos y desaparecidos por la policía municipal, entre ellos, César Manuel González Hernández, originario de Huamantla, Tlaxcala”, rememoró.

No hay una respuesta real…

Con base en lo anterior, sostuvo que a la fecha el gobierno no ha dado una respuesta real sobre su paradero. “Meter a la cárcel a muchas personas, hasta hoy no ha solucionado nada. El clamor general es que los encuentren vivos”.

Lo más delicado, agregó es que no se trata de un hecho aislado en “nuestro territorio nacional y en su historia; baste recordar a todas las personas desaparecidas en la guerra sucia, las fosas clandestinas de San Fernando Tamaulipas y las fosas que se han encontrado y se siguen encontrando en Guerrero”.

Argumentó que en medio de esta desgracia, se ha generado a nivel nacional e internacional una reacción de indignación que demanda la presentación con vida de los jóvenes estudiantes y que exige justicia.

“Muchos sectores y organizaciones sociales han expresado su solidaridad con los normalistas y familiares de las víctimas, y se siguen escuchando las voces de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Parlamento de la Unión Europea y la Casa Blanca, entre muchas otras voces”.

Ante este contexto de inseguridad que “estamos viviendo en México, solos nuestros lamentos son estériles; además, de denunciar, reconozcamos que, en mayor o menor intensidad y de una u otra forma, todos somos responsables del país, con la colaboración de los ciudadanos, lograremos imprimirle un nuevo rostro a nuestro país”.

* Información JAVIER CONDE

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