20 agosto, 2014
Ver para creer…
Uno más… Es grave lo que ocurre en Santa Ana Chiautempan, ya que la violencia está desatada y ahora hay visos de que Ruth Osuna Magaña, exesposa del exalcalde del municipio, Alberto Flores Guevara fue supuestamente asesinada de una forma muy cruel.
Lo peor del caso, es que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), aún no informa nada al respecto y prefiere mantener sigilo, ese silencio que en muchas ocasiones sólo genera desinformación.
El hecho es que hasta el momento no hay datos certeros de que sea el cuerpo de Osuna Magaña, el encontrado en días pasados en el municipio de Santa cruz Tlaxcala, pero lo cierto es que los rumores han crecido.
Además, el presidente municipal de San Ana, Antonio Mendoza Romero, sencillamente no sabe responder cuando se le pregunta los sucesos que ocurren en el aspecto de lo social dentro de su comuna.
Está claro que el presidente municipal le ha quedado grande el cargo y sería bueno que diseñara acciones de cómo responder ante una eventualidad mayor; sencillamente, en su municipio fue encontrado muerto el exsecretario de Finanzas, Andrés Ramírez Hernández.
Además, de que otros asesinatos y atracos a mano armada se han registrado en dicho lugar; incluso, algunos predios donde se han hallado objetos robados al parecer son propiedad de exfuncionarios del ayuntamiento.
Y llama la atención cuando salen los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) cuando señalan que en Tlaxcala, son más los homicidios culposos que dolosos, pero recientemente observamos en la prensa que son más dolosos que culposos.
Por el bien de la sociedad sería importante que no se maquillaran las cifras porque entonces sí que estaríamos en un grave problema de credibilidad por parte de las instituciones, así que la PGJE deberá esclarecer un homicidio más. ¿En realidad cuántos van?…
Y es que no sabemos si sea del orden político, personal o ante la ola de atracos que estamos padeciendo los tlaxcaltecas, pero lo cierto es que vivimos en una aparente tranquilidad ya lo dijo el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián.
¿Culpable o no?… Ayer, la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) demandó al Poder Legislativo inhibirse de conocer respecto del expediente que mandó la Contraloría Estatal, donde se advierten supuestas irregularidades administrativas cometidas en la gestión del exrector Serafín Ortiz Ortiz.
José Roberto Espinoza Juárez, abogado general UTAX, pidió a la presidencia al presidente mesa directiva, Juan Calyecac Cortero, que dicho expediente sea remitido a la universidad para que se atienda en el ámbito de su competencia.
Lo curioso del asunto, es que dicho oficio el abogado aceptó que la institución, efectivamente, recibió recursos del citado FAFEF, correspondientes al 2009, “y en consecuencia fue objeto de fiscalización, habiendo atendido la observación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF)”.
Empero, este tema ha generado suspicacias porque para algunos es un caso juzgado y para otros es un tema que intenta frenar las aspiraciones políticas de Serafín Ortiz Ortiz, quien pretende ser diputado federal y luego brincarle a la gubernatura del estado. ¿Quién tendrá la razón?…