30 julio, 2014
La causa y el motivo del festejo no fueron precisados, pero este martes, minutos antes de las cinco de la tarde se dio la voz de alerta, que hacía de conocimiento a las autoridades vía 066, de que un hombre estaba tirado en un lote baldío a un lado de su domicilio, sin sentido, debatiendose entre la vida y la muerte.
Ante esto elementos de la policía municipal de Chiautempan, arribaron al filo de las 17:05 al domicilio marcado con el número 13, de la calle 10 de Mayo, en la comunidad de Texcacoac, perteneciente al municipio de Santa Ana en Chiautempan, donde un grupo de gente se se encontraba en torno al cuerpo de un hombre de edad avanzada, el cual no reaccionaba y permanecía inmóvil sobre el pasto verde del espacio sin construcción.
Algunos hombres y mujeres llenos de desesperación, solicitaron a los uniformados ayuda para poder reanimar a Cornelio Cipriano Flores Hipatzi, de 82 años de edad, quien según versiones de los propios familiares y presentes, estaba departiendo e ingiriendo bebidas embriagantes, en el baldío ubicado un costado de su domicilio particular.
Cuando de pronto comenzó con un acceso de vómito, que lo obligó a regresar parte de los alimentos y líquidos contenidos en su tubo digestivo, producto posiblemente de la alta ingesta de licor, situación que se tornó aguda al grado de caer frente a los amigos presentes y empezar a ahogarse con su propia regurgitación.
Que incluso quienes estaban festejando con el hoy occiso, intentaron reanimarlo, mientras se daba la voz de alerta a la familia, quien habría dado aviso a las autoridades mediante llamada de auxilio al servio de emergencias.
Lo que motivó el despliegue policiaco y la respuesta de rescatistas de la Cruz Roja, quienes después de de brindar las primeras atenciones al octogenario determinaron que ya no presentaba signos vitales, debido a que habría bronco aspirado.
Lo que obviamente alteró a los familiares y vecinos que ya estaban observando a una distancia moderada, y que intentaron mover el cuerpo de Flores Hipatzi, para introducirlo a su domicilio, situación que fue denegada por uno de los uniformados que estaba a cargo de la situación quien les explicó inútilmente que debía dar fe de lo acontecido el Agente del Ministerio Público (MP) y la procuraduría.
* Información SERGIO ESPINOZA