14 mayo, 2014
Esta tarde, una procesión a San Isidro Labrador terminó en una trifulca entre feligreses y elementos de la fuerza pública en el municipio de San Juan Totolac, luego de que un cohetón se regresara a la camioneta donde transportaban más artefactos explosivos.
Los hechos ocurrieron cerca de las 18:00 horas cuando los devotos realizaban una caminata sobre la calle llamada 20 metros. Algunos testigos señalan que el explosivo chocó contra una lámpara de alumbrado público y se regresara a la unidad vehicular.
Posteriormente, se produjo el estallido de los demás artefactos, lo que generó que una persona resultará lesionada, por lo que de inmediato llegaron paramédicos del municipio vecino de Panotla quienes le prestaron los primeros auxilios.
Minutos más tarde, se apersonó la procuradora General de Justicia del Estado, Alicia Fragoso Sánchez quien ordenó la detención del conductor de la unidad -del cual se desconocen sus generales-. La camioneta marca Chevrolet, color negro con placas de circulación WZ44812 del Estado de México quedó bajo resguardo de la PGJE.
Lo anterior motivó a que los feligreses se enardecieran y se enfrentaran con elementos de la policía estatal y ministerial. La imagen religiosa fue metida a un domicilio particular para evitar que se dañara.
Asimismo, el secretario de Seguridad Pública, Orlando May Zaragoza instruyó a sus elementos a que realizarán más detenciones, por lo que se generó un segundón enfrentamiento entre los ciudadanos y los elementos policiacos.
Trascendió que por lo menos hubo quince personas detenidas, pero lo cierto es que durante la detención menores de edad y personas de la tercera edad resultaron golpeados.
Cabe señalar que aún cuando el obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón ha exhortado a los devotos a no utilizar cohetones en las fiestas patronales, luego de la explosión que se generará en abril de 2013, en el municipio de Nativitas, donde hubo 25 muertos, empero han ignorado tal llamado.
Algunas de las personas lesionadas como Karina Gallegos Silva, afirmaron que recurrirán a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) a denunciar el abuso de autoridad que cometieron los policías estatales y ministeriales.