16 mayo, 2014
Escribe JAVIER CONDE GUTIÉRREZ
Basta retomar las palabras del presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Poder Legislativo, Marco Antonio Mena Rodríguez, en el sentido de que “necesitamos un Congreso Local, moderno y no lo tenemos” para darnos cuenta de la realidad de las cosas.
Y es que ayer simplemente, los intereses de grupo y de rivalidad política pusieron en jaque la vida interna de este poder al contrapuntearse entre diputados para la conformación a medias la Comisión Permanente.
Aún cuando lo niegue, el líder de la bancada del PAN, Humberto Macías Romero los 32 diputados actuaron por un “capricho político” que simplemente conlleva a entender que no hay voluntad para hacer precisamente un Congreso moderno.
Los dimes y diretes, los cuales se produjeron desde la mañana de este jueves simplemente no abonaron en nada para los caminos de la democracia en Tlaxcala. La actitud de los principales actores, precisamente, del Poder Legislativo permitieron evidenciar la ambición por el poder.
Además, los diputados demostraron que a lo largo del primer periodo ordinario de sesiones tuvieron un bajo rendimiento legislativo, el cual navegó entre claroscuros, buenas y malas intenciones, pero sobre todo en una pobreza legislativa atroz.
Pero también se debe reconocer que dieron un espectáculo circense que superó al de la anterior Legislatura Local; los ciudadanos habíamos pensado que el show sería parte del pasado, empero, quizás muchos nos equivocamos.
Es importante precisar que Marco Antonio Mena, destacó –ayer al filo de la media noche- los logros que alcanzaron los diputados locales y para ser precisó solamente tocó tres puntos y con tres logros finalizó, vergonzosamente, este primer periodo ordinario de sesiones.
Por ello, Tlaxcala y sus ciudadanos necesitan un Congreso Local, moderno lejos de intereses ilegítimos e irreales, pero sobre todo necesita diputados profesionales y que no sólo vean por sus intereses personales o políticos.
Sin embargo, es exigirle mucho al sistema caduco de partidos políticos, el cual le ha quedado a deber en demasía a la democracia en la entidad desde hace mucho; para los políticos está primero la ambición y la canija tentación. ¿O no?…
“Anda atrapando los venados”…
Ayer, el diputado local del PRI, Florentino Domínguez Ordóñez -dijo entre bromas a algunos reporteros de la fuente- que Roberto Zamora Gracia, “andaba en su rancho atrapando venados” para la comilona que tenía programada para hoy y a la que la fracción parlamentaria del tricolor, invitaba a los periodistas ahí presentes.
Sencillamente, dicho comentario llegó a varios diputados quienes comenzaron a bromear con el mismo tema, y es que Zamora Gracia programó tal comida para darle las gracias a sus colegas por el apoyo prestado en el primer periodo ordinario de sesiones, en el cual fungió como presidente de la mesa directiva.
Empero, sería bueno preguntarle al legislador ¿si se atrevería a matar a venaditos indefensos? ¿qué pensaría Santa Claus y Rodolfo “El Reno” si se enteraran de que un diputado concretó un venicidio?… pero lo cierto, es que la comida dicen que terminó por cancelarse por todo el show que se armó ayer en el Congreso del Estado. ¿Por qué tanto protagonismo señor diputado?…