10 marzo, 2014
Desde la REDACCIÓN
Lamentablemente, la Ley de Educación para el Estado de Tlaxcala será reformada por el Congreso Local, en medio de un nulo trabajo legislativo y donde se observa que los intereses político-partidista impedirán que se haga un profundo análisis a la misma.
Lo que es un hecho, es que el diputado del PANAL y presidente de la Comisión de Educación, Armando Ramos Flores, ya mostró el cobre y buscará defender los intereses de los trabajadores de la educación, en una forma negativa.
El también líder de la sección 55 del SNTE, pretende imponer la voluntad de este sindicato y “proteger” a la base trabajadora por los derechos conquistados, pero no desean someterse a una verdadera evaluación en pro de la educación tlaxcalteca.
Por lo pronto, mañana se verá qué pretende reformar el gobernador del estado, Mariano González Zarur, a quien le ha funcionado imponer su voluntad, al costo que sea. El verdadero legislador ha sido el Jefe del Ejecutivo, en esta y en la pasada legislatura.
Simplemente, veremos como este martes –con el tiempo encima- los diputados de oposición podrán poner muchos pretextos para criticar las propuestas del mandatario estatal, y quedará en duda, la posición del Partido Nueva Alianza.
En términos generales, veremos una reforma amañada donde lamentablemente el pagano será el pueblo de Tlaxcala, que seguirá con un sistema arcaico y cuyos intereses políticos están por encima de la ciudadanía.