15 enero, 2014
Ver para creer…
La crema y nata… Si alguien dudaba que el gobernador del estado, gozaba de popularidad, pues ya comprobó que a la mitad del camino reunió a tres: A la clase política, a empresarios y al pueblo que constató su Tercer Informe Ciudadano.
Al dejar firme que seguirá siendo priísta hasta que la muerte lo separe, el mandatario estatal se afianzó para terminar la otra parte de su mandato, donde generó que varios de sus opositores desfilaran en dicho evento.
El mensaje fue consistente y claro, pues destacó acciones básicas, quizás la principal el haber impulsado la reforma al sistema de pensiones que aún se ventila en juzgados federales, pero todo indica que los cambios son realidad.
Otro punto a destacar, es que González Zarur dejó atrás, en el baúl de Palacio de Gobierno, aquel discurso golpeador para decir que “Tlaxcala está de pie”.
Simplemente, hubo una modificación a su conducta para dejar ese pasado, que así de sencillo no lo persiguió en contra de aquellos políticos que -según su administración- se sirvieron con la cuchara grande y que no tuvieron sanción alguna.
González Zarur, simplemente tuvo un día para refrendar su lealtad a su partido; para dejar claro que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, es fundamental para destinar más recursos a la entidad y sobre todo para posicionarse.
Y es que sus detractores le buscaron ayer para decir que los logros están basados en acciones de sexenios pasados, pero viene la pregunta obligada ¿Cuáles logros tangibles recibieron los ciudadanos en el antaño?…
En términos generales, González Zarur destacó acciones básicas que ha hecho en materia de justicia, educación, campo, turismo, economía, cultura, entre otros rubros, pero hay que apostarle a que los mejores años de Tlaxcala, están por venir como algún día lo dijo el ex mandatario, José Antonio Álvarez Lima.
¿Una pregunta al exgobernador?… A José Antonio Álvarez Lima habrá que dejarle de tarea si los avances democráticos que impulsó durante su gobierno como la creación de instituciones y acciones básicas realmente han servido.
Pero la principal pregunta, no la contestó ayer -a los reporteros- con plena conciencia y ella, es saber si en realidad la alternancia que se vivió en el año de 1998, ha servido ha Tlaxcala.
Sólo vemos como dijo en una entrevista que concedió el exmandatario estatal, Alfonso Sánchez Anaya, a este medio de comunicación de que en Tlaxcala la “chiquillada” está enamorada del poder y la segunda que las alianzas poco han funcionado para bien. ¿Cuál avance democrático?