17 septiembre, 2013
Desde la REDACCIÓN
Cuando la procuradora General de Justicia del Estado, Alicia Fragoso Sánchez afirma que no se negociarán con las de denuncias interpuestas contra alcaldes por parte del Órgano de Fiscalización Superior (OFS), quedan muchas interrogantes al aire.
Y es que han pasado trienios y ningún procurador se ha preocupado por darle seguimiento puntual a las denuncias que se han hecho por presuntos desvíos de recursos mucho menos por el atraso en la entrega de cuentas públicas.
Esto pone en evidencia que para muchos funcionarios estatales y municipales es fácil burlar la ley, pues en la mayoría de los casos las averiguaciones no están debidamente integradas y en otros han prescrito.
Por ello, las palabras de la procuradora dejan mucho que desear pues basta recordar algunos casos para darse cuenta que la eficacia en la impartición de justicia es vana, llena de claroscuros porque simplemente no hay seriedad.
Además, es importante resaltar que muchas denuncias carecen por parte del Órgano de Fiscalización Superior (OFS), de elementos necesarios que permitan realmente castigar a quienes violenten la norma.
Es importante señalar que no hay en Tlaxcala, algún exfuncionario o político que purgue una condena por haber desviado recursos económicos, y quienes han caído en la cárcel salen rápidamente porque no es un delito grave.
Otro punto que es realmente criticable que algunos diputados brinden protección a alcaldes morosos, lo que deja entrever que la función de un legislador queda rebasada por los intereses personales, de grupo y de partido.
Ante esta situación, queda claro que es rentable ser militante activo de un partido político porque cuando llegan a algún cargo a muchos de ellos les gana la canija tentación, desvían recursos y quizás hasta negocien con algún diputado su impunidad.