10 septiembre, 2013
Desde la REDACCIÓN
La actitud de la Junta de Coordinación y Concertación Política (JCCP), deja mucho que desear, pues su desempeño genera muchas suspicacias y es que las declaraciones del propio presidente Juan Javier Potrero Tizamitl, hablan por sí solas.
El decir que hay diputados del PRI, PAN, PS, PAC que brindan protección a alcaldes que han incumplido hasta con siete entregas de cuentas públicas y con el manejo irregular de recursos es una declaración delicada.
Sin embargo, el cinismo con el que actúan los legisladores -que olvidan cuáles son sus obligaciones- no lo debe pasar por alto la ciudadanía porque simplemente la tentación y la ambición ha podido más que cumplir con la ley.
Queda claro que la actitud de varios de ellos ha sido voraz, lo que ha impedido que la Constitución se cumpla cabalmente. La declaración de Potrero Tizamitl generó escozor entre sus colegas del PRI, que se sienten dueños de la verdad.
Y es que para ellos cambiar el sentido de los dictámenes de dependencias estatales y de municipios, resulta fácil y por lo tanto, genera impunidad y corrupción dentro del sector público porque las complacencias pueden más que la norma.
Lo cierto, es que la LX Legislatura Local quedará como una de las más grises en la historia de Tlaxcala, porque simplemente su productividad, su ambición, su falta de compromiso ciudadano ha podido más que la razón.
Así de sencillo aquel diputado que esté libre de culpa que arroje la primera piedra. Lo mejor de todo, es que queda un día menos de esta legislatura, aunque claro vendrá otra con las mismas mañas y esto será un cuento de nunca acabar.