01 septiembre, 2013
Para lograr una adecuada reinserción de las personas a la sociedad, el Gobierno del Estado impulsa la capacitación formal en los centros de internamiento de Tlaxcala, a efecto de que los reclusos tengan un empleo para apoyar su economía y un oficio que les permita vincularse al mercado laboral, una vez que egresen.
Para lograr este propósito, a la fecha, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (Sspe), con el respaldo de diversas instituciones, ha organizado 73 cursos de capacitación para el trabajo y se han otorgado 590 certificaciones de habilidades laborales.
Resultado de esta estrategia, actualmente 677 internos de los Centros de Reinserción Social (Cereso) trabajan para maquiladoras de costura, y producen miles de prendas de vestir durante el año.
De la misma forma, maquilan zapatos y trabajan en talleres de carpintería, talabartería, artesanías, panadería y fábrica de tortillas, lo cual les da las herramientas para autoemplerase al finalizar su estancia en los reclusorios, y con ello reintegrarse exitosamente a la sociedad.
Estas estrategias se realizan en los Centros de Reinserción Social (Cereso) y el Centro de Internamiento de Instrucción de Medidas para Adolescentes del Estado (Ciimaet).
De esta forma, el Gobierno del Estado, que encabeza Mariano González Zarur, mantiene su compromiso de impulsar un sistema que reforme y no castigue a quienes por alguna razón cometieron un ilícito y están recluidos, y con ello se propicia su adecuada reinserción a la sociedad.
En este proceso interviene el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado (Icatlax), el Sistema Estatal de Promoción del Empleo y Desarrollo Comunitario (Sepuede) y el Fideicomiso Casa de las Artesanías.
Los cursos que se imparten son de: computación, inglés, madera tallada, diseño de ropa, carpintería, cestería, hoja de maíz, manualidades, dibujo y pintura, joyería de vidrio, bordado, deshilado, vitrales, fieltro y cartonería.
Actualmente, los internos laboran en alguna de estas actividades, y con ello se erradica el ocio al interior de los Ceresos. “Así el tiempo de la reclusión se convierte en tiempo bueno, tiempo de trabajo, de capacitación, de estudio y disciplina”, aseveró el director de los Cereso, Juan Olmedo López.