25 febrero, 2013
Ver para creer…
¿Encuesta patito?… En una reunión panista evidenciaron al dirigente estatal, Sergio González Hernández, quien mandó a elaborar dicen varios de los asistentes una “encuesta patito” donde colocan -según él y una diputada- a Adolfo Escobar Jardínez, como el mejor posicionado para ser el candidato a la alcaldía capitalina.
Derivado de lo anterior, causó la reacción de uno de los aspirantes; es decir, Martha Elena Durán González quien dijo que la encuesta hecha por la empresa GP Mark, tenía yerros y lo principal es que los aspirantes no habían revisado la batería de preguntas como se había pactado.
Basta señalar que en dicha cónclave estuvieron sólo seis panistas, entre ellos, Sergio González Hernández, Abel González Sánchez, Antonio Velázquez Nava, Martha Elena Durán, Adolfo Escobar Jardínez y el secretario nacional de elecciones, Arturo García Portillo.
En el desarrollo de la misma, se cuestionó el contenido de la encuesta misma donde hubo sesgos metodológicos y que ponían al frente al diputado local, Adolfo Escobar Jardínez. Ante tales yerros, Arturo García reculó en su idea de que el legislador era el mejor posicionado.
Lo cierto, es que la dirigencia panista ya bajó del ring a Aristarco Cortés Martín y a Edgar Carvajal Espino y sólo quedan en la pelea política Martha Elena Durán y Adolfo Escobar quien insiste que la designación sea directa, es decir, de la dirigencia nacional.
Por ello, se espera una férrea lucha política entre la senadora Adriana Dávila Fernández y la diputada federal, Aurora Aguilar Rodríguez, pues señalan que ella supuestamente pagó la encuesta aplicada. La apizaquense defiende a capa y espada a Martha Elena Durán.
Trascendió que Antonio Velázquez de plano tenía un porcentaje muy bajo en aceptación, pero “fugazmente” se fue a refugiar al Partido de la Revolución Democrática (PRD), ya que en el PAN su futuro es incierto, ya que el juego de las “serpientes y escaleras” es tenebroso.
Así las cosas dentro del PAN y con su dirigente que no ata y desata, pero lo cierto es que está dividiendo a la militancia quien busca en varios de los casos que haya consulta a las bases y no la designación directa porque de ser así los “caprichos” de Aurora se cumplirán.
Acametitla y Velázquez…
Fuentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) señalan que los compromisos entre el exdirigente perredista, Salvador Méndez Acametitla y el exsecretario de Fomento Agropecuario, Antonio Velázquez Nava, iniciaron hace más de un año.
Ahora se dice que el propio aspirante a una diputación local por el distrito de San Pablo del Monte y Velázquez Nava habrían pactado trazar el camino para que el orticista busque ser abanderado del sol azteca a la presidencia capitalina.
En el PRD dicen que dicho pacto tuvo que ver con el pago de algunos supuestos “favores” de Acametitla hacia Velázquez Nava a quien tendió los puentes para poder buscar su solicitud como precandidato el viernes pasado.
Sin embargo, hay corrientes perredistas que señalan que la petición Antonio Velázquez no prosperará dentro del PRD.
Por cierto, dicen que llegó diciendo durante su registro “aquí está un verdadero perredista y desde hace muchos años” lo que generó sendas carcajadas de los ahí presentes. ¡Ah chinga! ¿Y desde cuando es izquierdoso el junior?
Sorprendidos…
Un periodista observó a la diputada federal panista, Aurora Aguilar y al exlíder del PRD, Alejandro Martínez Hernández, en un restaurante capitalino. Trascendió que estaban afinando detalles sobre las alianzas electorales que harán ambos institutos políticos y otros más.
Trascendió que las alianzas van por buen camino pero que sólo se harán en municipios y no en los distritos electorales. ¿Será?…
Terapia de altura
El nuevo delegado del PRI, Manuel Cavazos Lerma dio cátedra de cómo hacer una terapia grupal y no necesitó de algún instructor en yoga ni nada por el estilo. Cantadito, les dijo a los priístas que quienes no estén con el PRI, es mejor que se bajen.
Y también cantadito les dijo pausadamente a la oposición: “¡Va-mos a ga-nar! ¡Va-mos a ga-nar”… El PRI, sin duda mandó a un priísta con el colmillo bien retorcido.