24 febrero, 2013
Desde la REDACCIÓN
Los movimientos sociales se han disparado en el arranque del año y quizás las autoridades digan que son por cuestiones político electorales, pero la verdad es que hay una crisis de confiabilidad en las mismas instancias oficiales para atender dichos casos.
Desde el año anterior, las protestas en contra de autoridades municipales, así como de exigencias en general marcó la tónica, lo que derivó en toma de carreteras, retención de servidores públicos, enfrentamiento entre ciudadanos y otras cosas más.
Por ello, llama la atención que tanto los poderes Ejecutivo y Legislativo han carecido de estrategias inteligentes para dar solución a los problemas que se presentan en la entidad y por lo tanto, la población ha tomado la ley por su propia mano.
Y es que los interlocutores de ambos poderes han hecho un trabajo mediocre al grado que muchos de los conflictos no han sido resueltos tanto en la Secretaría de Gobierno (Segob), como en el Congreso del Estado, dado a que hay “oídos sordos”.
Incluso, funcionarios y diputados locales han protagonizado escándalos y que han llegado a los golpes como el que sucedió el 30 de diciembre pasado derivado de la aprobación de la Ley de Pensiones del Estado de Tlaxcala.
A esto se le suma lo que ha pasado de enero a la fecha donde en diversos municipios los pobladores han retenido a funcionarios, cerrado carreteras, lo que demuestra que la efervescencia ha pasado los límites de la legalidad.
Por ello, es criticable la actuación de las autoridades estatales, ya que no tienen voluntad para privilegiar la paz e incluso abonan algunos de sus funcionarios estatales y diputados al encono.
Además, a los diputados les interesa más su precampaña que atender las demandas de la sociedad e incluso ser acusados como encubridores de alcaldes morosos aún cuando el Órgano de Fiscalización Superior (OFS), ha hecho observaciones.
Ante esta situación, es necesario que en las altas esferas del poder vean que es más fácil abonar a un correcto camino de la democracia que alimentar la violencia.
Por esta razón, están a tiempo los actores políticos de sentar bases para que haya un proceso electoral limpio y democrático, para dejar a un lado las pasiones las cuales podrían derivar en la violación al Estado de Derecho.
¿Focos rojos?
Nadie puede desestimar las declaraciones de la encargada del Secretariado Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública (SECESP), Irma Ramírez Solano quien sostuvo que hay grupos de autodefensa en municipios de la entidad.
Y es que para varios periodistas fue motivo de alarde dicha declaración, pero lo cierto es que las mantas y lonas que han aparecido por parte de la ciudadanía en municipios del sur, donde lanzan advertencias a la delincuencia están sustentadas.
Quizás esos mismos comunicadores quieran ver gente el mismo síntoma que se da en Guerrero para informar, pero deben analizar que en los pueblos tradicionalmente se cuidan unos a otros y que eso es normal, lo anormal sería ver encapuchados.