VENTAS

09 diciembre, 2012

Escribe EDGAR R. CONDE CARMONA

edgarconde@indicemedia.com.mx / www.twitter.com/su_excelencia

Delitos de robo, lesiones y lo que resulte, desnudaron el tan cacareado anuncio de la conformación de un “nuevo” cuerpo de Policía en el municipio de Chiautempan.

Resulta que dos elementos de la corporación chiutempense tienen radicada una denuncia, la 3800/2012, ante el agente del Ministerio Público del fueron común.

Según la demanda, los policías inculpados, a bordo de la patrulla 511, habrían intentado extorsionar al conductor de una unidad del transporte público. Según las palabras de la pasrte acusadora, “decidimos que fuéramos al taller, pero metros antes de llegar al taller denominado Chaly a la altura de la unidad Santacruz me someten a golpes despojándome de mil pesos, rompiéndome la ropa”.

Es difícil creer que la corrupción de los cuerpos policíacos en Tlaxcala sea la constante.

Otro botón de muestra: en Huamantla, dos oficiales –de los conocidos como pie-tierra– se avalanzan hacia dos vehículos que circulaban en sentido contrario en el parque Juárez, la noche de un viernes, y que se detienen en una tienda de conveniencia.

El conductor de una de las unidades habla con los dos uniformados, quienes no aceptan ningún tipo de excusas. De inmediato solicitan la presencia de una patrulla a través de sus radios; para no tener problemas, el conductor ofrece algo a los policías; cien pesos fue la cuota para dejar ir al infractor.

Peor: el otro conductor que había cometido la misma falta corrió igual suerte. Y tuvo que desembolsar también dinero para que la falta no llegara a más consecuencias.

Estos dos casos ilustran claramente el grado de descomposición que tienen los cuerpos de seguridad en los municipios. Frente a los bajos sueldos, y la ausencia de un código de ética, los elementos de los cuerpos de seguridad están a merced de venderse al mejor postor.

Y con estas evidencias, valdría la pena realizar acciones para que la ciudadanía denuncie públicamente los actos de corrupción en que incurren los elementos de las policías municipales de los 60 municipios.

Ojalá y que esto no resulte una “caja de Pandora” que evidencia algo más que simple corrupción policíaca.

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