23 diciembre, 2012
* Buenos propósitos…
La oferta política del gobierno del estado de Tlaxcala, de eliminar trámites burocráticos como lo establece la Ley de Ingresos para el próximo ejercicio fiscal es una buena nueva que debemos recibir con gusto pero con cautela.
La oferta de reducir tiempos y agilizar trámites suena muy atractiva, especialmente cuando la dinámica nacional obliga a los gobiernos (cualquiera que sea su nivel) a generar condiciones de certidumbre que atraiga a los empresarios a establecerse en una región para que no sólo ofrezcan productos o servicios, sino, especialmente, para generar más fuentes de empleo.
Por eso, es plausible que la administración del estado se haya “propuesto políticas de fomento económico para impulsar la creación de nuevos empleos y generar cadenas productivas en el ámbito rural e industrial, sentando las bases para una mayor certidumbre jurídica a los inversionistas”.
Sin embargo, es necesario reflexionar sobre un punto que ha sido desdeñado durante los últimos años. Cada vez que se habla de fortalecer la economía regional, se prioriza a los grandes capitales pero poco se apoya a la mediana y pequeña empresa para que los beneficios beneficien directamente a la población que tiene el interés de mejorar sus condiciones de vida pero no sólo como empleado o asalariado, sino como pequeños empresarios.
Desde esta perspectiva, el gobierno de Tlaxcala debe ser más explícito para plantear beneficios directos a los inversionistas locales que buscan no sólo contar con un modo digno de ganarse la vida, sino sobre todo la intención de aportar en el fortalecimiento de la economía de todo el estado.
De igual manera debemos saludar el anuncio que para el 2013 no se contempla la creación de nuevos impuestos, lo que implicará que la autoridad estatal y las 60 municipales, eficientes los procesos recaudatorios, incrementar la base de contribuyentes y generar una mejor fiscalización de los recursos públicos.
Con esta perspectiva, nos aprestamos a vivir un año con más oportunidades para todos. Esos son buenas noticias y tenemos que celebrarlas.