09 diciembre, 2012
* Va por la consolidación…
A dos años de haber asumido el Poder Ejecutivo de Tlaxcala, vale la pena evaluar los resultados globales obtenidos por el gobernador Mariano González Zarur y su equipo de trabajo, a partir de lo dicho en su segundo informe de gobierno.
Los obstáculos que plantea el mandatario estatal, son naturales en cualquier sociedad democrática donde los contrapesos son necesarios; pero de ahí a que a dos años se siga lamentando la herencia de la administración precedente no tiene otra explicación sino la promesa incumplida.
En efecto, la desilusión se hizo presente entre los tlaxcaltecas quienes vieron con buenos ojos el anuncio hecho por Mariano González Zarur de castigar los excesos cometidos por el panismo; a dos años de distancia, los excesos no fueron castigados y, en el mejor de los casos, sólo fueron exhibidos mediáticamente.
A pesar de su justificante, no desaparece del ambiente la percepción de corrupción en que funcionarios de menor rango han incurrido en detrimento de las acciones gubernamentales.
En cambio, habrá que reconocer la inversión superior a los mil 94 millones de pesos en infraestructura educativa, que busca revertir las condiciones de aprendizaje de miles de niños de la entidad que requieren más oportunidades.
Lo que es un hecho es que el gobierno estatal deberá replantear –y eso no significaría ninguna derrota o ningún fallo– las estrategias a seguir en los siguientes años, para empatarlos con las 13 decisiones que anunció el gobierno federal, en la asunción del Enrique Peña Nieto como presidente de México.
Eso significaría que a dos años de gestión es urgente refrescar algunas áreas, particularmente con las que no han cumplido con las expectativas, a efecto de revitalizar el segundo tercio del actual gobierno.
Con el segundo informe de gobierno se culmina el primer tercio de la actual administración y se pasa a la segunda, quizá la más seria, pues a partir de ahora no habrá espacio para justificaciones ni delegación de responsabilidades a otros. Es el momento de asumir los resultados y los costos de cada una de las medidas y acciones que se realicen.
Para todos los tlaxcaltecas será sano que al gobierno le vaya bien. Pero deberá reajustar sus objetivos, y compartirlos puntualmente con la población, a efecto de apoyar los esfuerzos gubernamentales para alcanzar mejores estadios de vida.
Pero no habrá cambio si persisten las ideas impositivas que atentan contra la democracia y la pluralidad.