LA INDISCIPLINA

05 noviembre, 2012

* La Caiptlax se quedó sin dinero.

Que a un mes de concluir el ejercicio fiscal correspondiente al 2012, un organismo como la Comisión de Acceso a la Información Pública de Tlaxcala (Caiptlax) se quede sin recursos para cubrir la nómina, es un hecho que alarma y ofende.

Si, como lo asegura el consejero de ese organismo Miguel Ángel Carro Aguirre, este problema se deriva de indisciplina presupuestaria, estamos en el punto en el que es imperdonable que los responsables financieros de este organismo sigan en el cargo.

Y es que, a decir de Carro Aguirre, la actual presidenta de la Caiptla, Mayra Romero Gaytán ha incurrido en opacidad sobre el manejo de los recursos públicos a pesar de que se ha esmerado en fomentar la cultura de la transparencia entre diversos sectores de la sociedad.

Si bien es cierto que los recursos que recibe el organismo son limitados, no puede ni debe pasarse por alto la falta de orden en el manejo financiero, especialmente cuando el ente cuestionado tiene como principal función vigilar un manejo transparente de los recursos públicos.

Es decir, que en el lenguaje coloquial, se cumple la conseja popular: “machetazo a caballo de espadas”. Y todavía representa un serio problema que a estas alturas pueda generarse una situación tan caótica como imperdonable, pues ahora habrá que ver de qué manera la Caiptlax se allega de recursos para solventar este compromiso.

Con estos resultados resulta improcedente la petición de la consejera presidenta de ese organismo, Mayra Romero Gaytán para que dicho ente se convierta en una entidad sancionadora, pues con estos resultados sólo se demuestra que no existe capacidad de organización al interior de la multicitada institución

Por cierto, bien valdría la pena analizar que la situación por la que atraviesa actualmente la Caiptlax, deviene de un deficiente trabajo fiscalizador realizado por la LX Legislatura local y su Órgano de Fiscalización Superior.

Y sobre este punto, queda demostrado que el trabajo de revisión de las cuentas públicas no tiene la solvencia moral, una vez que a lo largo de estos casi once meses del ejercicio fiscal no hay control en el manejo presupuestal de esa entidad.

Son muchas las dudas que deberán aclarar a la opinión pública tanto la Caiptlax, como el OFS a efecto de generar certidumbre en la población sobre un manejo transparente de los recursos públicos en la entidad.

Sólo falta que exista la voluntad para hacer transparente este proceso. Todo lo demás resultará únicamente demagogia.

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