19 noviembre, 2012
* ¿Habrá transparencia?…
Con la presentación del llamado realizado por la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso de Tlaxcala a los aspirantes a Consejeros Electorales del Instituto Electoral de Tlaxcala, se comienza la fase final de este proceso que implica una dinámica de transparencia sin precedentes.
Los aspirantes a dichos cargos deberán evidenciar sus conocimientos en temas como Derecho Constitucional en materia electoral, Derecho Electoral, Consulta Ciudadana y Democracia Política, con lo cual empezarán a descartarse a quienes no cuenten con el perfil necesario para formar parte del IET.
Pero a pesar de ello, queda en el aire la duda sobre la conformación de un IET ciudadano; particularmente porque en los últimos meses se han ventilado en los medios de comunicación nombres de personajes afines a los diferentes partidos políticos con presencia en Tlaxcala y, en otros casos, ligados a personajes de la política que tienen fuertes intereses en influir al interior del organismo encargado de organizar y calificar las elecciones en nuestra entidad.
Precisamente esa es la razón por la cual se espera que la conclusión de este proceso sea transparente y clara, tanto que no deje lugar a dudas, para generar la certeza a la ciudadanía de que contaremos con un Instituto imparcial y objetivo.
Y precisamente llama la atención que dentro de la convocatoria para presentar dicho examen, el resultado de la prueba aplicada a cada uno de los aspirantes se dará a conocer en los Estrados de la Secretaría Parlamentaria del Congreso de Tlaxcala, el miércoles 21 de noviembre, pero aparecerá únicamente el folio que se entregará.
Ahí es en donde se pierde la confianza ciudadana en un proceso que se presume transparente para una organización que tendría que dar muestra de imparcialidad y objetividad. Pues desde ya, la presentación de resultados se antoja viciada y opaca.
Los integrantes de la Comisión encargada de este proceso deberán dar muestras de congruencia política y responsabilidad para generar en la ciudadanía la certeza de un asunto transparente y certero.
De lo contrario, la conformación del IET resultará en un asunto que ponga en tela de juicio no sólo las elecciones por venir, sino todo un sistema político estatal en el que la ciudadanía se ha ido acostumbrando sobre el dominio de la opacidad, el cochupo y la transa.
Dice la conseja popular que en la política, la forma es fondo. Y las formas de este proceso se antojan oscuras, y carentes de fuerza democrática.