02 noviembre, 2012
Escribe EDGAR R. CONDE CARMONA
(edgarconde@indicemedia.com.mx / www.twitter.com/su_excelencia)
Como en un sueño surrealista, los tlaxcaltecas nos despertamos con que nuestros muy honorables Diputados locales aprobaron cuentas municipales, a pesar que existen daños patrimoniales por más de 80 millones de pesos.
Previa a la sesión de este miércoles, que concluyó la madrugada de ayer jueves, los integrantes de la LX Legislatura, la comisión de Finanzas y Fiscalización presentó argumentos para la no aprobación del manejo de recursos correspondientes al ejercicio fiscal del 2011.
Pero, sin argumentos sólidos, los “representantes populares” cambiaron el sentido de los dictámenes y aprobaron las cuentas.
El lunes 29, la diputada perredista, Alejandra Roldán Benitez, supuso que la revisión de las cuentas se realizaba de manera opaca y con acuerdos entre autoridades municipales y los diputados.
Conforme lo precisan reportes periodísticos, Alejandra Roldán había cuestionado que comunas como Apizaco “misteriosamente” fueron votadas en sentido positivo a pesar de las observaciones millonarias que había realizado el Órgano de Fiscalización Superior.
Por si fuera poco, el mismo presidente de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Poder Legislativo local, el mismo miércoles 31 de octubre, en la víspera de la sesión donde se aprobaron dichas cuentas, había acusado intereses de grupos políticos y de diputados, en la votación de las cuentas públicas.
No hay justificante para este comportamiento, ni siquiera la tesis de que se votó a favor para evitar problemas de gobernabilidad o paz social y tampoco será la solución a los problemas de opacidad dejar “a la conciencia de cada uno” de los integrantes de la LX Legislatura.
No satisface a la opinión pública el dicho del presidente de la Comisión de Finanzas y Fiscalización: “hay cosas que son muy graves, hay municipios y entidades que deben continuar con el proceso de solventación y que no se crea que ya se terminó la fase de fiscalización”.
Por lo pronto, queda la el cuestionamiento: la LX Legislatura pasará a la historia como una de las más opacas y corruptas. Las evidencias están ahí.
¿Qué harán los diputados para revertir esa percepción?