28 noviembre, 2012
Una imagen dice más que mil palabras… Sin duda, la fotografía que la Coordinación de Información y Relaciones Públicas del Gobierno Estatal, envió el pasado lunes a los medios de comunicación causó polémica entre la ciudadanía y los políticos.
Y es que la reunión que sostuvo el gobernador Mariano González Zarur, con senadoras y diputados federales generó múltiples comentarios pero el principal es ¿por qué Lorena Cuéllar y Adriana Dávila aceptaron un diálogo con el mandatario?
Lo cierto, es que Mariano González logró sentar a quienes han sido sus adversarios políticos y se quiera o no, terminó por comprometer a los representantes populares a tomar cartas en el asunto de pensiones civiles del estado, que es una papa caliente.
Sin embargo, la propia fotografía oficial genera diversas connotaciones. Una de ellas estriba que el propio Mariano quiere aliados para sacar adelante el sistema de pensiones, y lo que está claro que uno de ellos o ellas podría ser su sucesor en tres años más.
De la reunión se han vertido diversos comentarios, buenos y malos, pero lo más importante es que el Ejecutivo logró sentar a quienes piensan que González Zarur no tiene buenos operadores políticos, pero resultó astuto para lograr dicha reunión.
Y vaya que la frase del líder sindicalista Fidel Velázquez tiene mucha valía: “El que se mueva no sale en la foto”. En tres años más, esa misma imagen tendrá mucha importancia.
Adriana Dávila, insoportable… Resulta que la senadora panista, anda en un plan intolerable, toda vez que en la renovación de comités municipales y de consejeros quiere llevarse la mejor tajada y lo peor del caso es que no quiere cumplir acuerdos.
En los últimos días, se ha enfrentado con militantes activos y adherentes que la han respaldado por varios.
Hay una amplia inconformidad dentro y fuera del PAN hacia la apizaquense quien no entiende que a partir del primero de diciembre ya no tendrá el cobijo del presidente Calderón. Y nada volverá hacer igual, nada.
Renovación amañada… Las discrepancias en el Congreso del Estado, están a flor de piel y las principales fuerzas políticas no quieren ceder. El PRI está obstinado en defender a sus esbirros y lo mismo ocurre con el PRD y PAN.
Sin embargo, los legisladores cometerían un grave error si permiten que el todavía secretario general del Instituto Electoral de Tlaxcala (IET), Lino Noé Montiel Sosa quien enfrenta una denuncia penal por incurrir en un supuesto delito de falsificación de documentos llegue a ser consejero electoral.
Y por cierto, hace unas semanas Garganta Profunda publicó que la Contraloría del IET, pidió a los actuales consejeros reembolsar lo que percibieron relativo a compensaciones. ¿Acaso hicieron caso al oficio que les envió dicha instancia?
Excesos… ¿Quién es el líder partidista quien tiene a su hermano trabajando como titular en el área administrativa de dicho instituto político?
Dicen las lenguas de doble filo que supuestamente el hermano se siente más que el propio dirigente estatal.