01 octubre, 2012
* El pasado sábado se llevó a cabo en Tlaxcala, el Festival de Aficionados Prácticos en donde se disputaron “La Oreja de Bronce”.
Escribe EVA ESPINOSA
Tarde lluviosa en la Tierra Brava que con el paso del tiempo se compuso el clima para regalarnos una noche espectacular. Con un aforo de tres cuartos de plaza, se lidiaron siete novillos de diversas ganaderías mansos y descastados en su conjunto, destacando el séptimo de la noche, que correspondió para el joven Patricio Pons, quien nos regaló destellos de arte.
Durante la toda la noche, destacó la actuación del joven novillero tlaxcalteca, Alejandro Lima “El Mojito” quien a petición del respetable salió en dos ocasiones al ruedo y fue vitoreado infinidad de veces al grado de que en el quinto de la noche el espada actuando se lesionó y el respetable pidió que fuera “El Mojito” quien le diera muerte al burel, cosa que el bonachón juez Xicohtencatl, rechazó.
Y hablando de Xicohténcatl, volvió a hacer de las suyas “la autoridad” nuevamente vimos niños en el callejón. ¡Ojo juez la autoridad, se debe imponer siempre!…
Otro que se voló la barda, fue el espada Alejandro Peláez, quien fue sacado de sus casillas, por un sector del público, quien con rechiflas, reclamaba acertadamente el que no usaran a los novillos de alfileteros, cosa que molestó al espada y se enfrentó al tendido, ocasionando con esto que muchos aficionados empezaran a abandonar la plaza.
Así que mi estimado Alejandro, hay que controlar ese carácter recuerda que aunque no paguemos un boleto, la voz de la afición es importante y más cuando este tiene la razón.