22 octubre, 2012
Desde la REDACCIÓN
Han pasado más de 20 años de la creación del Instituto Electoral de Tlaxcala (IET), y las cosas no han cambiado para la elección de consejeros electorales, dado a que el manoseo por parte de los partidos políticos ha sido inminente lo que ha provocado que el camino de la democracia sea incierto.
Lo cierto, es que el actual consejo general ha sido el más gris de todos los que han pasado, dado a que su trabajo ha sido cuestionado y más aún no han mostrado mecanismos que contribuyan claramente al fortalecimiento de la democracia que es demasiado endeble en la entidad.
Por ello, las cosas dentro del IET no cambiarán aún cuando se renueve en su totalidad; siempre escuchamos las mismas versiones de que se hará una elección transparente pero siempre el instituto es víctima de los intereses de partido, personales y de grupo.
El partido que diga que su interés es legítimo está equivocado porque siempre han provocado excesos en la comprobación de gastos, han provocado que el instituto sea agencia de colocación de empleos y sobre todo de espías; lo peor del caso es que el IET es todavía rehén de la partidocracia tlaxcalteca.
En este sentido, Salvador Cuahutencos Amieva, actual presidente del IET ha estado en el escenario del escándalo, supuestamente, por permitir la autorización de compensaciones que han estado al margen de la ley, por lo que ahora en forma cínica pretende buscar su reelección.
Y si profundizamos en el ambiente pre-electoral ya existen algunos diputados que pretenden colocar a sus familiares como consejeros electorales, lo que constituye un grave retroceso en materia política en Tlaxcala.
Además, el IET está sumergido en un ocaso en el manejo de sus finanzas. Así de claro, su cuenta pública del ejercicio fiscal de 2012 ha sido reprobada, precisamente, por generar un daño patrimonial.
Así que el instituto electoral está condenado a seguir siendo un espacio donde se controlen las decisiones en materia política-electoral.
PRD mellado
El secretario general del PRD, Cristóbal Luna Luna, no se cansa de decir que la salida de Andrés Manuel López Obrador no mellará la actividad del perredismo tlaxcalteca en el proceso electoral de 2013.
Sólo hay que recordarle que AMLO fue quien propicio en las pasadas elecciones federales un revés al PRI y al PAN.
Así es que los aliados del exgobernador Alfonso Sánchez Anaya ya andan trabajando para hacer alianzas con el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano y por ende buscar candidaturas a las diputaciones locales y alcaldías.