EFICIENTAR GASTOS

07 octubre, 2012

* Los excesos no nos llevan a nada.

Mantenerse en la misma línea y conservar sus argumentos, han sido dos de las características que retratan la forma de ser del gobernador Mariano González Zarur. Características que, por cierto, es menester reconocer debido al alto impacto social que generan.

Prueba de ello es su insistencia para que los recursos públicos se empleen de la mejor manera para beneficiar al mayor número de personas. Y en esta ocasión, su petición presentada ante el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, plantea la posibilidad de “desaparecer la mayor parte de las delegaciones [federales] que no son necesarias”.

Actualmente en Tlaxcala operan 42 delegaciones; de esas, muchas son, para el mandatario estatal, “un gasto innecesario”.

No es esta la primera ocasión en que González Zarur plantea una medida similar. Ya en semanas previas propuso la desaparición del Instituto Electoral de Tlaxcala, debido a que se trata de un ente que opera por intervalos y representa un gasto que bien podría emplearse en infraestructura, o en servicios o en cualquier otro aspecto que redunde en bien de las familias de la entidad.

Esta medida, desde la óptica del jefe del Ejecutivo Estatal tendría el propósito de fortalecer la desconcentración y la descentralización de la vida nacional, y entregarle a los estados acciones que se puedan manejar por las dependencias locales.

Aunque no es posible determinar la viabilidad de dicha propuesta, pues corresponde al gobierno federal tomar las decisiones, la sociedad debe aplaudir una propuesta valiente, particularmente porque en muchas ocasiones las acciones federales no empatan con las necesidades estatales.

Luego, se destinan miles de pesos a programas que no tiene que ver con la realidad de la gente de Tlaxcala. En cambio, de concretarse la propuesta de González Zarur, todas las acciones, manejadas por los propios entes estatales, estarían en consonancia directa y armónica con el Plan Estatal de Desarrollo.

No obstante, de ser posible esta medida, tendrá que haber una reglamentación estricta para evitar que los recursos puedan manejarse con propósitos clientelares y particularmente para garantizar que los recursos destinados a determinados aterricen en quienes verdaderamente requieren los apoyos.

Seria muy interesante que la federación ponga oídos en la petición de González Zarur y sopese la viabilidad de su petición. Después de todo lo que se busca es hacer eficiente el manejo de los recursos públicos.

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