01 octubre, 2012
* Genera suspicacias.
Justo cuando el gobernador Mariano González Zarur cuestiona al Instituto Electoral de Tlaxcala porque dentro de la administración estatal y en los municipios es que existiera una estricta y transparente rendición de cuentas; integrantes (ocho) de la LX Legislatura estatal viajaron a Colombia… sin saber con qué recursos acudieron al viajecito.
Que el propósito de dicho viaje obedece a la asistencia a un Congreso Internacional sobre Fiscalización, debemos aplaudir a nuestros legisladores su sed de conocimiento y su empeño por aprender; pero la fiscalización implica transparencia y, paradójicamente, en el Congreso de Tlaxcala se desconoce de dónde salieron los recursos con los que los ocho legisladores asistieron a dicho acto.
Según la publicación de www.indicemedia.com.mx ni el presidente del Comité de Administración del Congreso del Estado, Tulio Larios Aguilar, ni la presidenta de la Junta de Coordinación y Concertación Política, Lilia Caritina Olvera Coronel, saben de dónde salió el recurso para el viaje en cuestión.
Y si las cosas están así con los primeros fiscalizadores de la entidad, imagínese el lector cómo estarán fuera de ese ámbito. Tulio Larios asegura que la instancia que presiden “no erogó ni un solo centavo”, mientras que Olvera coronel “supone” que los viáticos de este viaje corren a cuenta del Congreso del Estado.
Pero, ya que esa es su tarea y a eso fueron los legisladores viajeros, es menester que de inmediato, el Poder Legislativo de Tlaxcala aclare sin dilaciones ni tapujos esta situación tan anormal como ridícula.
A menos que esta sea la percepción: como son los “señores legisladores” y ellos cuentan con fuero, están eximidos de cumplir con las mismas normas que regulan a todas las instancias que manejan recursos públicos para transparentar su actuación.
Acaso, lo percibe la ciudadanía, como al viaje también asistió el auditor del Órgano de Fiscalización Superior, lo que fueron a aprender nuestros representantes tlaxcaltecas es la manera de “darle vuelta” a la ley para ajustar las leyes a su actuar y no ajustar su actuar a las leyes.
A esta percepción sumemos una anécdota: quienes asistieron a este Congreso Internacional sobre Fiscalización, fueron, oficialmente, el diputado José Alejandro Aguilar López (presidente de la Comisión de Administración y Finanzas) y Crispín Corona Gutiérrez (auditor del Órgano de Fiscalización Superior).
Luego entonces, bajo ese punto oficial, deberá constar en la cuenta pública del Poder Legislativo que los otros seis asistentes (Teodardo Muñoz Torres; Jorge García Pluma; Joaquín Pluma Morales; Carlos Augusto Pérez Hernández; Javier Potrero Tizamitl y Gregorio Cervantes Díaz) pagarán de su propio peculio las erogaciones de este viaje.
Y es, precisamente este poder el que debe poner ejemplo de la tan cacareada y anunciada transparencia y rendición de cuentas. Por eso se hace urgente que los congresistas tlaxcaltecas den a conocer cuánto gastaron, de manera personal, para esta aventura.
En caso contrario, el propio Congreso de Tlaxcala, estará perdiendo credibilidad, confianza, y sobre todo, autoridad moral, para calificar el uso de los manejos