24 septiembre, 2012
Por la REDACCIÓN
Una vez que el gobierno del estado anunció que despedirá a 263 policías estatales, el oficial mayor, Ubaldo Velazco Hernández indicó que se erogarán diez millones de pesos, para el proceso de finiquito.
En rueda de prensa citó que este número de elementos no pasaron los exámenes de control y confianza, por lo que la actual administración debe cumplir con los protocolos establecidos en la ley.
Mencionó que a los policías estatales y ministeriales despedidos se les liquidará conforme a la ley y recibirán entre otras cosas un bono que les permitirá ayudarse económicamente. Agregó que también podrán acceder a programas gubernamentales a fin de que inicien algún negocio familiar.
En este sentido, comentó que la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), el Sistema Estatal del Empleo y Desarrollo Comunitario (Sepuede) y el Fondo Macro para el Desarrollo Integral de Tlaxcala (Fomtlax), implementaron un programa complementario de alternativas laborales para capacitar a estos expolicías en algún oficio o bien les brindarán un crédito para comenzar un negocio.
Apuntó que el proceso de depuración de los cuerpos de seguridad, se realiza conforme a los trabajos de implementación del nuevo sistema de justicia penal, que establece la evaluación del 100 por ciento de los integrantes de las corporaciones policiacas a más tardar el 31 de
diciembre de este año.
“Esta depuración se realiza no sólo en Tlaxcala sino a nivel nacional, para cumplir con lo mandatado en la Ley, a pesar de la reducción de elementos policiacos estatales y ministeriales, la seguridad en el estado está garantizada”.
En tanto, el Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Benito Hernández Fernández puntualizó que los policías despedidos no son delincuentes, aunque no quiso dar a conocer por qué razón no pasaron los exámenes.