10 septiembre, 2012
* Dos proyectos en el olvido.
La reactivación del Centro de Especies Menores, del gobierno del Tlaxcala, refleja un problema que, avivado por cuestiones partidistas, impide el crecimiento de una actividad redituable, en detrimento de la economía de cientos, quizá miles de familias de la entidad: la falta de continuidad.
Llama poderosamente la atención que durante el sexenio perredista de Alfonso Sánchez Anaya, más de 500 familias se beneficiaron directamente a través de la crianza, comercialización e industrialización del conejo y sus derivados (cunicultura).
Luego, en la administración panista de Héctor Israel Ortiz Ortiz, se relegó una actividad que permitía a mujeres tlaxcaltecas a envasar y comercializar la carne de conejo en tiendas de autoservicio.
Hoy, luego de tres décadas, sólo una de tres naves del Centro de Especies Menores reinició la actividad cunícola.
Pero no sólo ese es el único caso de “olvido” de acciones de gobiernos anteriores que, por celos políticos, impide consolidar proyectos verdaderamente productivos que bien valdrían la pena para mejorar las condiciones de vida de miles de tlaxcaltecas.
Están otros casos de sub utilización de infraestructura y desperdicio de programas, y con ello de recursos económicos, que, contra los ofrecimientos de abatir el rezago económico, sumen a la población más vulnerable en cada vez más deficientes condiciones de vida.
Por ejemplo, en Huamantla, existen dos espacios (el centro avícola y el centro porcino) que bajo la tutela de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, se han convertido en dos espacios donde las ruinas se fortalecen inexorablemente con la complacencia de las autoridades tanto universitarias como municipales y estatales.
Es lamentable que, en muchas ocasiones, se pierdan recursos, empleos e inmuebles, únicamente por “celos políticos” que impiden explosiones de actividades altamente redituables para la población.
Más triste es saber que muchas “autoridades” prefieran la pérdida de miles de pesos en el deterioro de edificios y equipos y su posterior rehabilitación, que destinar una partida que permita no sólo la subsistencia sino el crecimiento exponencial de diversas actividades que bien podrían enriquecer la generación de empleos en nuestra entidad.
Haber reiniciado el funcionamiento del Centro de Especies Menores es, quizá, una de las medidas más plausibles que pudo haber tomado la actual administración estatal, porque en el crecimiento y desarrollo de cualquier sociedad, el progreso se apoya en los pequeños saltos dado que sirven como nuevas bases para otros pasos más grandes.
Índicemedia hace un llamado a los Diputados (locales y federales) para que trabajen arduamente en una ley que asegure la permanencia de programas, más allá de ideologías y gobiernos, que atiendan realmente a las necesidades y reclamos de la sociedad tlaxcalteca.
Es imprescindible que exista un ordenamiento legal que asegure el aprovechamiento exhaustivo de los recursos públicos en programas transexenales con los cuales se asegure que los habitantes de nuestra entidad resulten beneficiados sin importar su liciación política o partidista.
Se antoja inaplazable el trabajo legislativo con el cual se sienten bases verdaderas para asegurar que la población en general mantenga los apoyos y programas que son exitosos a efecto de generar un crecimiento autosustentable para nuestra población.
Y desde hoy, rechazamos y descalificamos categóricamente, cualquier acción de gobierno o ejecutiva tendiente a limitar las posibilidades para que los tlaxcaltecas emprendan proyectos verdaderamente productivos.