“Daré mi mejor esfuerzo en Paralímpicos”: Sánchez

06 septiembre, 2012

Por la REDACCIÓN

A causa de un padecimiento médico que le provocó la pérdida de sensibilidad en sus piernas, a los cinco años Fernando Sánchez Nava fue amputado de ambas extremidades y tras varios años de recuperación y aceptación logró convertirse en uno de los más reconocidos atletas en sillas de ruedas del país.

Por eso obtuvo su pase a la máxima justa deportiva paralímpica que se celebra en Londres, donde los días seis, siete y ocho de septiembre correrá en las categorías de los mil 500 metros, 800 metros, 400 metros y relevos de 4×400 metros, respectivamente.

A los 12 años, tuvo su primer encuentro con Martín Díaz López, entrenador del Instituto del Deporte de Tlaxcala (IDET), quien lo invitó a formar parte del equipo de deportistas de silla de ruedas, propuesta que rechazó rotundamente.

Ocho años más tarde la vida lo hizo coincidir nuevamente con Díaz López –después de haber sido operado por segunda ocasión de la pierna derecha – quien de nueva cuenta lo invitó a participar, pero ahora en un campamento de integración.

“El 20 me cayó a los 20, porque después de que me vuelven a intervenir quirúrgicamente entré en una tremenda depresión, entonces la experiencia en ese campamento realizado en Ixtapa, Zihuatanejo, me gustó, pues conviví con mucha gente que realmente necesita una silla de ruedas o un guía porque no puede ver, personas que requieren un bastón o muletas y que, sin embargo siempre están luchando.”

A partir de esa experiencia, Fernando Sánchez comenzó a forjar su vida deportiva, en un principio con el dominio de la silla, después participó en un equipo de basquetbol para dar paso a lo que sería su verdadera vocación: el atletismo.

“Mi entrenador me dijo que me iría a pista, y la primera competencia a la que asistí fue en Hermosillo, Sonora, en 2003, con una silla de carreras que me prestó Pablo Pantoja, también atleta paralímpico. Sentí por primera vez esa adrenalina de correr y lo hice parte de mi vida.”

Con una marca B logró asistir a un Parapanamericano en Mar del Plata, Argentina, en Noviembre de ese mismo año, para cuando Fernando Sánchez buscó el patrocinio, “había corrido medio maratón con una silla de basquetbol y llegué con ámpulas, no obstante, conseguí tener la silla para competir en Argentina”. Sánchez Nava logró desbancar a los corredores con más experiencia, “nunca olvidaré que me dijeron: hay oportunidad en Suiza y Atlanta, si mejoras esos eventos de preparación estarás en Atenas.”

Por la precaria situación económica que vivía la familia del ganador del Premio Estatal del Deporte en 2005, tuvo que dejar la escuela para trabajar y apoyar en su hogar; sin embargo, con el respaldo de sus padres y hermanos, decidió incorporarse por completo al deporte.

Atenas 2004 fue la primera participación del velocista, una justa internacional de la cual aprendió que a pesar de no haber obtenido mellada; sería la antesala de una serie de éxitos, pues tres años más tarde -en Río de Janeiro- realizó su primera hazaña, pues obtuvo oro en la prueba de 400 metros y plata en los 200 metros, respectivamente.

Para Beijing 2008 una vez más las condiciones no estarían a su favor, pues a pesar de llevar la experiencia la lluvia fue el factor clave que hizo que Fernando Sánchez Nava se alejara del medallero.

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