23 septiembre, 2012
Por la REDACCIÓN
Al encontrar flagrante el delito de corrupción de menores, el bar “Tex-Tex”, que se ubica en el municipio de Santa Cruz Tlaxcala, fue suspendido de sus funciones por autoridades estatales, además, el centro nocturno denominado “Cocodrilos”, situado en el municipio de Apizaco, fue cerrado al constatar que violaba normas sanitarias y de protección civil.
Esta acción coordinada, que tiene como finalidad inhibir delitos como la trata de personas, detectar armas, drogas o cualquier conducta ilícita, se concretó a las 23:30 horas, del día 22 de septiembre, cuando se desplegaron dos células que de forma simultánea, revisaron los establecimientos con razón social “Tex-Tex” y “Cocodrilos”.
El primer inmueble supervisado por las autoridades estatales, fue el denominado “Tex-Tex”, que se ubica en carretera federal Apizaco-Santa Cruz Tlaxcala, a la altura de la colonia San Miguel Contla, donde aseguraron a cuatro personas y presentaron a un menor de edad ante el Agente del Ministerio Público, porque se encontró flagrante el delito de corrupción de menores. Ante ello, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), inició la Averiguación Previa 529/2012/MPDS-2.
En tanto, el personal de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) y del Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC), colocaron sellos de suspensión de labores, porque el bar carece de documentación, violó la Ley General Antitabaco y presentó irregularidades en materia de seguridad.
En ese local fueron inspeccionadas seis personas y cuatro trabajadores con el objetivo de constatar que no portaran drogas, armas, o tuvieran mandamientos judiciales, mientras que en el exterior fueron indagados cuatro vehículos, a fin de descartar que alguno contara con reporte de robo, en ningún caso se presentó alguna anomalía.
Mientras que en el centro nocturno denominado “Cocodrilos”, ubicado sobre la carretera Federal Apizaco-Huamantla, a la altura de la colonia San Isidro, se inspeccionó a 15 mujeres que presuntamente ejercen la prostitución y 48 clientes; sin embargo, ninguno de ellos violentó la Ley.
No obstante, el inmueble fue clausurado por parte del IEPC y la Coepris, porque carece de detectores de humo, documentación y extintores, así como medidas de seguridad, además se constató la presencia de fauna nociva en el establecimiento.
En esa acción conjunta participaron agentes, peritos y especialistas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), personal del Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC) y de la Secretaría de Salud (SESA), la Policía Federal y visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).