03 septiembre, 2012
Por la REDACCIÓN
Con apoyos directos en materia de comercialización y capacitación que le otorgó el Sistema Estatal de Promoción del Empleo y Desarrollo Comunitario (Sepuede), la familia Maldonado Baltasar fortaleció su microempresa de alimentos de amaranto y soya, pues en un año logró incrementar su cartera de clientes 40 por ciento.
El dueño del pequeño negocio, Apolo Maldonado Martínez, relató que en el año 2007, junto con su esposa Elizabeth Baltasar Fernández, decidió emprender su propio proyecto, al que denominó Nunceki.
El ingeniero agrónomo de profesión recuerda que encontró la oportunidad en la creciente necesidad de las mujeres que trabajan por preparar alimentos rápidos y saludables para sus familias, por lo que elaboró guisos de soya y amaranto de fácil preparación que procesó y empaquetó en sobres.
“Mi esposa y yo comenzamos a hacer y vender productos naturistas en un local ubicado a pie de carretera en Acuitlapilco, nosotros desarrollamos los productos, que en su mayoría son guisos de soya”, refiere el originario de la comunidad de El Carmen Aztama, municipio de Teolocholco.
Tras cuatro años de trabajo, ya en el año 2011, escuchó en un programa de radio sobre los apoyos que ofrece el Sepuede para los pequeños emprendedores, a efecto de que puedan entrar a la formalidad, ampliar y mejorar su producción, así como sus mercados.
“En junio de hace un año escuchamos en la radio a la jefe del departamento de Desarrollo Comunitario, Yolanda Hernández Muñoz, ella mencionó el tipo de programas que tiene el Sepuede para pequeños negocios, por eso decidimos ir a su oficina y nos apoyaron con capacitación y comercialización”, refiere.
Es así que Apolo Maldonado y Elizabeth Baltasar no sólo adquirieron mejores métodos para ampliar su producción, sino que lograron incrementar su cartera de clientes a través de su participación en la Primera Feria de Microempresarios, que se efectuó frente a Palacio de Gobierno en junio de 2011 y la Feria Navideña del Microempresario, que tuvo lugar en diciembre de ese mismo año.
Este agosto de 2012 también intervinieron en la Segunda Feria de Microempresarios, que se realizó del 10 al 17 de ese mes en la explanada de la iglesia de San José, en la ciudad capital.
“Nosotros aplaudimos este tipo de iniciativas –los apoyos y las ferias del Microempresario– porque siempre van a permitir que lleguemos a más gente y a más mercados, a nosotros nos sirvió mucho la parte de la capacitación y ahora lo que nos gustaría es tener un financiamiento”, menciona el emprendedor de 35 años de edad.
Apolo Maldonado argumenta que en diferentes ocasiones se acercó a la banca comercial pero su microempresa no fue sujeta a crédito, por lo que confió que una vez que tenga un historial en el Sepuede podrá obtener un financiamiento blando para ampliar su negocio.