UNA FERIA DE PUEBLO

Escribe DONATELLA DE JUIR

Querid@s amig@s, ¡estamos de feria pero más valdría no estarlo! Digo lo anterior porque este año ahora sí que nos han dejado en evidencia, tanto que hemos pasado a ser de las mejores ferias del país a ser una más de las ferias de pueblo que abundan en el territorio nacional.

Sé que me ganaré el desprecio de muchos, pero también sé que la verdad no peca aunque sí incomoda… y mucho. Como huamantleca me dolió mucho que este año, durante la ceremonia de inauguración de feria y coronación de la reina, nuevamente el gobernador Mariano González Zarur nos haya desairado.

Es imperdonable lo que hace el mandatario estatal, porque no castiga a un presidente; por el contrario, deja muy claro que Huamantla no es prioridad para el gobierno de priísta de Mariano González; no entiendo, de otro manera su ausencia en la inauguración de uno de los foros que se suponía eran de los que más luces proporcionaban a los mandatario locales a nivel nacional.

Pero no sólo eso; este año no tuvimos la presencia de un representante del gobierno federal y eso habla de que hay algo, al interior de la administración, que está fallando tanto que hoy nuevamente nos quedamos como una feria de pueblito, sin la importancia y la trascendencia de esta feria que convoca a decenas de miles de turistas cada año.

A eso sume usted el pésimo gusto que tuvieron los organizadores de la feria al haber traído, desde la ciudad de Jalapa, a una conductora de radio, supongo que de una estación grupera, para conducir un programa que se había caracterizado por su solemnidad y buen gusto.

Ah, pero no. Esta señorita (¿?) vino a ofendernos a todas las mujeres de Huamantla, pues nos llamó a todas las presentes en dicha ceremonia “méndigas móndrigas”. ¡Qué corriente, no cabe duda! Tan corriente como habernos confundido con un montón de seres bajando del cerro a tamborazos pues dijo en un momento de su pésima intervención: “no oigo sus gritos y sombrerazos”.

De ese tamaño se está denigrando a nuestra feria. Y es algo que me entristece porque al parecer no existe interés de las actuales autoridades de corregir el camino, pues, por lo que me han dicho, ellos siguen viviendo en “Ixtlapalandia”, porque todos los que integran la administración municipal creen que están haciendo maravillas.

El problema es que hay cosas que cada día que pasa de nuestra feria nos damos cuenta de que existe una plena desorganización, basada en la ignorancia de quienes tienen en su responsabilidad la organización de cada actividad.

Y no hace falta ser erudito en la materia para decir lo que digo. Yo nunca he participado en la organización de nuestra feria. Pero vea usted que apenas este domingo los organizadores empalmaron dos importantes actividades.

Las autoridades eclesiásticas, organizan, el primer domingo de feria, el famoso “Convite”, que es un desfile con las imágenes de cada uno de los santos patronos de todas las comunidades que integran el municipio para confluir en la Basílica de la Caridad.

¡Y a la misma hora se les ocurre organizar el tradicional Desfile de las Flores… y por las mismas calles! Vea usted nada más qué falta de sentido común no haber prevenido este hecho que generó un conflicto pues pasaron más de dos horas para que se realizara el mentado desfile.

No sé qué más nos toque ver en estas casi dos semanas que quedan de feria, pero espero que haya alguien en el comité organizador que asuma un papel más inteligente y pueda prevenir esta imagen que están dando al exterior: falta de organización, ignorancia, improvisación.

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