13 agosto, 2012
Por la REDACCIÓN
La titular del Instituto Tlaxcalteca para Personas con Discapacidad (Itpcd), María del Carmen Mazarrasa Corona, recibió el reconocimiento “El buen juez por su casa empieza”, que otorga el Consejo Nacional de Educación para la Vida y el Trabajo (Conevyt), por el interés que ha mostrado para que personal de la institución que dirige concluya sus estudios de nivel básico.
Al respecto, la directora del Instituto Tlaxcalteca de Educación para los Adultos (ITEA), Maday Capilla Piedras, explicó que este reconocimiento tiene la finalidad de promover y alentar a los servidores públicos del gobierno federal, estatal y municipal, con la meta de concluir su educación básica mediante el Modelo Educación para la Vida y el Trabajo del INEA.
“Se trata de un esquema modular y flexible que reconoce los saberes, las experiencias y los conocimientos de los trabajadores, lo que les permitirá la continuidad educativa para completar el bachillerato”, mencionó.
Con este tipo de acciones, agregó, se busca fortalecer el capital humano y el perfil educativo de los servidores públicos de los tres niveles de gobierno que se encuentran en alguna situación de rezago.
Además, es una estrategia del Gobierno del Estado que permite asegurar que los servicios y la atención que se brindan a la gente son de calidad, pues los realizan servidores públicos capacitados.
Por su parte, Mazarrasa Corona resaltó que este reconocimiento es resultado del cumplimiento a los compromisos establecidos en el Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016, del gobierno que preside Mariano González Zarur.
Su objetivo, abundó, es trabajar por los sectores de la población menos favorecidos, pero “lo hacemos no sólo por la gente, sino también por quienes laboran en la administración pública, pues no podemos cerrar los ojos ante una realidad, sin reconocer que no todos los empleados tuvieron las mismas oportunidades de concluir estudios de nivel medio superior o superior”.
Dijo que la falta de estudios puede ser una condicionante para que cualquier trabajador pueda acceder a mejores niveles laborales y al impulsarlos en esta área se beneficiarán ellos y sus familias.
De un total de 24 empleados que laboran en el Itpcd, dos cursan estudios de nivel básico para concluir el nivel de secundaria, uno tiene 52 y el otro 31 años de edad, de ellos uno se encuentra en situación de discapacidad motriz, derivado de un accidente.
En lo que va del año, el Itpcd ha recibido dos reconocimientos, el primero, denominado “Gilberto Rincón Gallardo”, fue entregado en marzo por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) por incluir en su plantilla laboral a personas en situación de vulnerabilidad y desarrollar acciones que promueven la igualdad de oportunidades y la no discriminación.