20 agosto, 2012
Escribe DONATELLA DE JUIR
Una vez que terminó nuestra conocidísima feria, mis paisanos comienzan con el recuento de unos festejos anuales que, a decir de muchos, no sólo demerita por la escasa calidad de la organización, sino, sobre todo por el poco profesionalismo de quienes tienen ciertas responsabilidades.
Viene a colación mi comentario de esta semana, porque más de uno de mis conocidos ha sido muy puntual en criticar los graves errores, especialmente en materia de protección civil que nos mostraron al mundo como un pueblote.
Fuego abrasador
No deja de avergonzarme que en la edición 2012 se hayan registrado dos hechos que, afortunadamente, no tuvieron consecuencias que lamentar, pero que con el paso de los días si revelan, como dice uno de mis amigos, “en materia de protección civil” estamos más que perdidos.
Según lo reportaron los diferentes medios de comunicación, y muy puntualmente www.indicemedia.com.mx, dio a conocer que la madrugada del día 15, se suscitó la explosión de un tanque de gas en una de las zonas más concurridas de ese día grande, ya que es paso obligado de la tradicional Procesión de la virgen de la Caridad.
De igual manera, nos enteramos por diferentes medios sobre otro accidente, en uno más de los festejos que más gente convocan a nuestra tradicional feria como es la “Huamantlada”, en la que unas gradas se vinieron abajo y provocaron lesiones menores, afortunadamente en algunos de los espectadores que acudieron con la intención de divertirse un rato.
Brasas
Estos dos hechos no pasaron inadvertidos para muchos huamantlecos con quienes tuve la oportunidad de intercambiar impresiones sobre el desarrollo de nuestra tradicional feria anual.
En todos los casos, lo que llamó la atención es que, a diferencia de años anteriores, en esta ocasión poco o nada de actividad se vio por parte de los integrantes del cuerpo de Protección Civil municipal quienes, a decir de nuestras fuentes, no realizaron sus operativos de verificación.
Y, como a todo habitante de nuestro “Pueblo Mágico”, pues este punto se convirtió en el “Prietito en el arroz” que, por suerte de quienes estuvieron cerca de ambos percances no pasó a mayores.
Tizones
Lo que es de lamentar todavía más, según me cuentan mis amistades, es que los integrantes de nuestro “raquítico” e “improvisado” cuerpo de Protección Civil Municipal, en lugar de hacer su trabajo como era debido, se andaba luciendo, sus camionetas, como si ellos fueran las reinas que participaron en el Desfile de Burladeros, la víspera del sábado pasado.
Rescoldos
Resultó muy indignante para más de uno de mis amigos, que la falta de trabajo de este equipo (si así se le puede llamar), tiene su origen en el descuido mostrado por el alcalde, Charlie Ixtlapale, a quien más de uno lo vio en completo estado de ebriedad en diferentes actos de nuestra feria.
Como dice la conseja popular: “cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta”. Y si los responsables de uno de los entes que más actividad tienen en la feria no funcionó como es debido, por andar en la fiesta, pues qué clase de seguridad cree usted que podríamos tener.
Cenizas
A eso sume usted los rumores, cada vez más fuertes, de que el Director de la Policía Municipal, don Octavio López Cuéllar, es el “Body Guard” personal de nuestro ilustrísimo alcalde, de quien no se despega ni siquiera para atender lo urgente y lo necesario de nuestro municipio.
Si ese tipo de trabajo hacen quienes tienen la obligación de brindar seguridad a los habitantes de Huamantla y a sus visitantes, es una lástima que la improvisación y la falta de compromiso hayan sentado sus reales en tierras huamantlecas.
Muy lamentable que en pleno siglo xxi tengamos todavía este tipo de actitudes que ponen en riesgo la integridad de muchas personas y que, por ello, nos haga sentir que en Huamantla estamos desprotegidos.
Pero lo que más lástima me da es que todo indica que tendremos que esperar al cambio de administración municipal para ver mejoras sustanciales que nos den la certeza de que vivimos en una municipio progresista y no en un “pueblote”.