03 julio, 2012
Por la REDACCIÓN
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), esclareció el homicidio de un joven de 18 años de edad, cometido el pasado domingo 1 de julio, en el municipio de Tlaxco, con la aprehensión de los presuntos responsables, quienes cometieron el crimen al verse descubiertos cuando intentaban robarle dos escopetas y dinero en efectivo al occiso.
Lo anterior, es el resultado del trabajo de investigación de los Agentes de la Policía Ministerial adscritos a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), quienes lograron ubicar y asegurar a los inculpados un día después de que cometieron el homicidio.
Los detectives policiacos, ubicaron a los sujetos con la intención de recabar más pistas sobre el homicidio de quien en vida respondió al nombre de Guadalupe Rosales Rodríguez, de 18 años de edad, quien fue privado de la vida al recibir dos disparos de arma de fuego a la altura del pecho y la cabeza, hechos suscitados en el Rancho San isidro, de la colonia La Herradura, del municipio de Tlaxco, el pasado domingo 1 de julio.
Al entrevistar a los sujetos que se identificaron como Jorge y Martín Ángel Rosales Hernández, de 24 y 25 años de edad, primos del occiso, mostraron nerviosismo y al mismo tiempo ofrecieron la cantidad de 150 pesos, además pidieron que le permitieran a uno de ellos ingresar a su domicilio, ubicado en Avenida Revolución Mexicana, de la colonia Iturbide, del municipio de Tlaxco, para que les dieran mil 500 pesos más y una escopeta, a cambio de que no continuaran con las pesquisas.
Al existir flagrante el delito de cohecho, los hermanos Jorge y Martín Rosales Hernández, fueron asegurados y remitidos a la Subdirección de Averiguaciones Previas, Región Norte, con sede en Apizaco, a fin de que rindieran su declaración en relación a los hechos que se investigaban.
Los hoy inculpados, reconocieron que el día 1 de julio, ingresaron al Rancho San isidro, de la colonia La Herradura, con la intención de robarle a su primo dos escopetas y dinero en efectivo, en ese momento, el hoy occiso ingresó al inmueble y fue abordado por los sujetos que estaban enmascarados, uno de ellos con un trapo y el otro con una máscara de luchador.
Sin embargo, en ese momento, la víctima reconoció la voz de uno de ellos como la de su primo, por lo que al verse descubiertos, Jorge Rosales, le disparó a quemarropa a la altura del pecho, y como el agraviado intentó huir, le disparó por segunda ocasión, pero esta vez en la cabeza, situación que le provocó la muerte.
Por todo lo anterior, los hermanos Jorge y Martín Rosales Hernández, quedaron a disposición del Agente delMinisterio Público de la Mesa Especializada en la Investigación de Homicidios Dolosos, para que respondan por susactos.