#ELECCIONES 2012 DERROTADOS Y TRIUNFADORES

04 julio, 2012

Escribe ALEXIA BARRIOS G.

¿Por qué el PAN perdió la Presidencia de la República y además enviado al tercer lugar como fuerza política nacional? ¿Por qué perdió el PAN a Morelos y Jalisco? ¿Por qué el PRI perdió Guanajuato, Morelos y Tabasco? ¿Por qué el PRD perdió Chiapas? ¿Por qué luego de 15 años en el poder del GDF el PRD sigue siendo fuerza predominante?

1.- PAN y Presidencia de la República

Soberbia de Felipe Calderón para no entender que la población reprueba su política de seguridad, que han costado no sólo los miles de muertos sino el desplazamiento de familias.

Cerrazón del equipo económico para entender que no todo es macroeconomía y que su promesa de ser “el presidente del empleo” quedó sólo en el discurso. La distribución de la riqueza sólo se concentró en funcionarios de primer nivel, no para el resto de los mexicanos.

Corrupción en las altas dependencias federales y programas: CONAGUA, CFE, PEMEX, PROCAMPO, PROGANADO, PRONASOL.

Improvisación y desconocimiento del país. Al PAN no le bastó estar 12 años en el poder, siguen sin entender a México como Estado único y a los muchos “Méxicos” que reclaman y piden atención especial.

Hartazgo a los desplantes de funcionarios federales que se sienten intocables y maltratan a la burocracia de perfil medio y bajo; ejemplos hay muchos, desde la misma Oficina de la Presidencia, como el despotismo de una tal Grethel Alejandra Pilgram Campos, Directora General Adjunta de Instrucciones Presidenciales, también ligada a Televisa, hasta todas y cada una de las Secretarías de Estado donde día a día se registran conflictos con los trabajadores de base.

Finalmente, a la candidatura de Josefina, que nunca fue del agrado de la mayoría de los gobernadores ni de Felipe Calderón. Lo demás fueron errores magnificados y torpedeados desde Los Pinos.

2.- PAN y Jalisco.

Escándalos del gobernador Emilio González, más que la ineficiencia de su administración.

La sospecha de que desde el gobierno estatal se pactó con el crimen organizado para ser omiso ante la presencia del cártel del “Milenio”.

El ascenso del liderazgo de Enrique Alfaro desde los partidos de izquierda (aunque su perfil esté alejado de dicha ideología).

La candidatura de Aristóteles Sandoval, finamente trabajada desde hace dos años para clonarla con la de Enrique Peña Nieto.

El golpeteo bajo y sin contundencia contra Sandoval al que quisieron acusar de todo.

El terror que se asentó en la diócesis de Juan Sandoval Íñiguez, luego de recibir sendas amenazas por andar de “boquiflojo” y favoreciendo al PAN, como siempre lo ha hecho.

La falta de maniobra del Yunque (y su sección universitaria Los Tecos) para que Fernando Guzmán declinara por Enrique Alfaro.

3.- PRI y Guanajuato.

El Yunque sigue afianzado como una secta poderosa y eficaz electoralmente.

El PRI no superó sus conflictos internos. La poderosa CNC nunca apoyó a Torres Landa.

El candidato pecó de soberbio con su grupo político, y marginó al priísta mejor aceptado y con mayor atractivo para los electores.

El PRI y el PRD nunca supieron explotar la alta corrupción, el endeudamiento y los “muertos del clóset” de los ex gobernadores del PAN.

El PANAL “liberal” y el PAN ultraconservador aliados en las mejores prácticas electorales son invencibles ante una oposición dividida.

4.- PRI, PAN y Morelos.

El PRI nunca superó la división interna al grado que Peña Nieto no pudo hacer un acto digno en la entidad.

La mala elección del candidato del PRI, cacique de los cañeros, ejemplo clásico del líder gremial que vive como millonario y sus representados hundidos en la pobreza.

La memoria de los últimos gobiernos del PRI y sus vínculos con el crimen organizado que se asentó en la entidad, siempre han estado presentes.

A la pésima administración del PAN, en medio de escándalos amorosos y ligas con los cárteles asentados en la entidad.

A la ineficiencia del gobierno de Marco Adame, quien a pesar de las evidencias de ligas del crimen organizado con funcionarios de primer nivel de su administración, sigue tan campante por la escena pública sin que sea tocado por la PGR o que la DEA le abra una investigación.

Una Yunque se dividió y en Morelos, se fueron a apoyar a Graco y a AMLO, a pesar de que el propio Adame haya enviado a su mujer a aparecer junto a Josefina para desmentir la evidente traición.

La persistencia crítica de Graco Ramírez como una figura política local y nacional clave para los morelenses; quien además se ha manejado con inteligencia en su relación con los Chuchos, el PRD y AMLO.

Y a que Orihuela nunca fue del agrado de Enrique Peña Nieto.

5.- PRI y Tabasco.

Los conflictos del PRI y los viejos rencores nunca los superaron.

Los malos dirigentes del PRI estatal, que en plena contienda fueron tres: Adrián Hernández, Miguel Romero y Francisco Herrera.

La dirigencia de un senador muy afín a Manlio Fabio Beltrones y por ende a Arturo Núñez para liderar al PRI: Francisco Herrera León, quien más por desdén que por ineficiencia nunca tejió fino para el candidato de su partido.

La negociación anticipada del gobernador Andrés Granier, vía su ex procurador y asesor, con Arturo Núñez, para darle la espalda a los candidatos del PRI (a Peña y a Jesús Alí).

La oferta amplia de Arturo Núñez para recibir y reinstaurar al viejo PRI en el PRD fundado por Andrés Manuel:  casi todos los viejos operadores del PRI, de todos los colores y sabores, especialmente integrantes del gobierno de Roberto Madrazo: Manuel Ordóñez, el “empresario favorito” del madracismo convertido en coordinador de campaña; Jaime Mier y Therán, ex presidente de la Fundación Isabel de la Parra, y ex secretario de Salud de Manuel Andrade; Addy García, ex diputada “juanita” de Pico Madrazo y ex vocera de ROMA; Gustavo Rosario, ex titular de Sedeco y ex coordinador de giras de Carlos Salinas. Por citar algunos.

La soberbia del candidato del PRI, Jesús Alí, quien se encerró en un grupo compacto al que no dejó entrar a nadie más, ni negociar ni cabildear ni nada. Si hubiera ganado, como ocurrió con Granier, no hubiera pasado de ser el “presidente municipal de Tabasco”.

Aunque en el DF las izquierdas acusan con todo a Televisa y los grandes concesionarios de favorecer al candidato del PRI, en Tabasco la principal emisora, la más escuchada en noticieros, la XEVT de los hermanos Sibilla Oropesa, nunca dejaron de apoyar con todo y bajo cualquier pretexto a los candidatos del PRD. Arturo Núñez tuvo siempre espacio abierto.

Y la estocada final, ante la inoperancia de Jesús Alí y sus operadores de medios, sin duda fue la cancelación de la visita de Enrique Peña el penúltimo día de campaña en Cárdenas, donde lo esperaban miles y los dejó plantados por una supuesta falla en el avión.

6.- PAN y Yucatán.

Como he expuesto en otras ocasiones, si los opositores al PRI quisieran un ejemplo vivo de lo que significa la “reinstauración del viejo régimen” deberían ir más seguido a Yucatán, donde Ivonne Ortega ha hecho eso.

Todas las instituciones y el sistema opera como relojito, al más fiel estilo del viejo PRI: corporativismo, cooptación de políticos de oposición y medios, control vertical de las decisiones, manejo de “crisis controladas”, etc.

El PAN envuelto en crisis y escándalos por sus candidatos fallidos.

A cada intento del PAN por recuperarse, aparecen nuevos escándalos de la familia de los Patrón Laviada, que es su principal lastre.

El PRD y sus aliados, inexistentes, inoperantes, mediocres, chiquitos y ratoneros. Aun cuando en la entidad dominó el Partido Socialista de Felipe Carillo Puerto, las izquierdas son menos que nada en este momento.

7.- PRD y Chiapas

Las traiciones de Juan Sabines Guerrero a las izquierdas no tuvieron límite desde el primer día como gobierno, siendo el más claro ejemplo la persecución despiadada contra el ex gobernador Pablo Salazar y sus principales funcionarios.

La negociación anticipada de Sabines con Ricardo Salinas Pliego, el PVEM y el PRI (y hasta dicen que con Manuel Camacho Solís) para construir la candidatura de Manuel Velasco.

A que las izquierdas y las derechas de la entidad fueron cooptadas por el gobierno de Juan Sabines, teniendo al ex priísta y ex fiscal Amador Rodríguez Lozano a un eficaz operador.

La mala selección de la candidatura de María Elena Orantes, muy alejada del PRD toda su vida, que no prendió a nadie y sí dividió más a los pocos perredistas que estaban en la entidad.

El pacto de juniors herederos del viejo PRI, Manuel Velasco y Enrique Peña,  que tuvieron que sacrificar otras candidaturas en alianza (como en Tabasco) para permitir la recuperación de la entidad.

8.- PRI, PAN y el DF.

El PAN en la Presidencia nunca supo hacer lo que hicieron los perredistas en el DF: cambiar todas las bases corporativistas del viejo PRI hacia su partido.

Con Cuauhtémoc Cárdenas inició este movimiento de traslación de las bases corporativas del PRI al PRD, pero fue con Andrés Manuel López Obrador cuando se dio en todo su apogeo gracias a los oficios de René Bejarano.

Por eso es que el PRD a diferencia del PAN, a pesar de estar 15 años en el GDF no ha sufrido derrotas, aun cuando esta elección había dudas.

La disciplina que impone el Jefe de Gobierno a las tribus del PRD son iguales a las que operaron en el viejo sistema con el Presidente de la República en turno: declararse en rebeldía equivale a la muerte política. Ahí anda Martí Batres, buscando el reacomodo y el perdón, para ejemplo más claro.

Si a lo anterior se agrega que los perredistas no tienen oposición unificada, viva, inteligente y con estructura, pues no hay más qué hacer.

El PRI DF no hizo campaña. Doña Beatriz Paredes sigue pensando más en la embajada en Brasil o Colombia que en la capital del país.

Los del PAN dejaron sola a Isabel Miranda de Wallace y los operadores panistas de la Miguel Hidalgo y Benito Juárez, más divididos que nunca.

No hay que restarle méritos a Miguel Mancera, pero sin duda es un fenómeno político-electoral que ganó ampliamente.

 

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Así observo este proceso electoral. Este día no escribo sobre las presidenciales, donde ya he expuesto los escenarios de la derrota de AMLO y Josefina y no repetiré lo mismo.

alexiabarriossendero@gmail.com

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