21 junio, 2012
Escribe ALEXIA BARRIOS G.
El pasado 21 de mayo, en este espacio, se hizo un ejercicio de prospectiva sobre el escenario de “la derrota de Enrique Peña Nieto”, donde se estableció lo siguiente como una de las razones que podrían llevarlo a perder la Presidencia de la República:
“… los gobernadores y los liderazgos estatales priístas más que entusiasmados sienten enorme temor de que se restituyera el poder del hombre fuerte del país y del partido y entonces ellos tendrían que pasar a segundo o tercer nivel de importancia. Los gobernadores tricolores, cuasi señores feudales, prefieren la sana convivencia con un presidente de la República de distinto partido a perder los hilos de su poder local; los líderes o caciques, a no entregar sus pequeños cotos a un político tan poderoso y tan centrista como un presidente priísta.”
Pues bien, a raíz de lo publicado el pasado jueves sobre el candidato incómodo del PAN a diputado federal, Antonio Vázquez Hernández, protegido por Josefina Vázquez Mota, llegó información sobre otros actores que han estado incidiendo para que este personaje pueda alcanzar el triunfo y después se le perfile a la gubernatura.
Y es que en el PRI así como hay quienes marchan a la par que su candidato presidencial para cerrar filas y buscar la victoria, pero también quienes con el temor de perder su liderazgo regional o local, o que sean desplazados como caciques, juegan en contra de su partido y sus candidatos. Este es el caso del líder estatal priísta de Puebla Fernando Morales Martínez, hijo del ex gobernador Melquiades Morales, convertido en el neocacique tricolor poblano.
Para muestra de cómo son estos líderes, hay que citar sus propias palabras, expresadas el 19 de febrero pasado, cuando se le preguntó si buscaría una candidatura diputado federal. Así respondió Melquiades: “no, porque sería una indigestión”.
¿Así o más cínico? No es gratuita su declaración, porque desde la constitución de su grupo “24 de Mayo” sus afines ocupan principales postulaciones del tricolor. Hoy, su hijo Fernando Morales, como hemos dicho es el presidente del Comité Directivo Estatal y su hermano Jesús Morales es candidato a diputado federal por Tepeaca. Otro hermano del ex gobernador, Roberto, anda metido en las grillas sindicales de los trabajadores de salud estatal.
Hay que recordar que Melquiades Morales llegó al Senado de la República con “pase automático” antes de terminar su mandato. Su junior, Fernando Morales Martínez aún es diputado federal y llegó a la dirigencia estatal del PRI luego de que le negaron ser candidato al Senado y la presidencia priísta fue más premio de consolación. Quizá por eso, es que está jugando a las contras a varios de los candidatos de su partido como ya lo han denunciado al menos cuatro aspirantes tricolores que se han visto afectados.
Más allá de los rumores de su riqueza inexplicable, Morales Martínez ha sido acusado de estar favoreciendo a varios candidatos del PAN, entre ellos al propio Javier Lozano Alarcón con el fin de cerrarle el paso al neoizquierdista Manuel Bartlett Díaz, quien está bien posicionado en las encuestas y junto con Blanca Alcalá, en este momento, tendrían asegurados sus lugares en el Senado.
Como lo expusimos aquí la semana pasada, además de la venía de Josefina Vázquez Mota, Edgar Antonio Vázquez Hernández, según se nos informa también tendría el apoyo del propio Fernando Morales Martínez.
Los inconformes del PRI por estas maniobras de Fernando Morales son varios: Blanca Alcalá Ruiz, primera en la lista al Senado de la República; Ana Isabel Allende Cano, Juan Taylor Morales, Pablo Fernández del Campo Espinosa y Víctor Díaz, candidatos a diputados federales por los distritos 8 de Ciudad Serdán, 10 de San Pedro Cholula, 12 de Puebla y 3 de Teziutlán, respectivamente.
Foto Contraparteinformativa.com: presunta propiedad de Fernando Morales Martínez, ubicada en el Fraccionamiento La Calera de la ciudad de Puebla. Según este medio, tendría un costo de más de 20 millones de pesos.
A pocos días de las elecciones federales, este es un ejemplo de muchos que existen de que en el PRI hacen agua algunas dirigencias estatales, ya sea por decisión de sus caciques por temor a perder su pequeño nicho de poder. ¿Pero serán los únicos y sólo del PRI? ¿Y en los otros partidos cómo se están moviendo? Ya lo sabremos, muy pronto.
alexiabarriossendero@gmail.com