VIACRUSIS ESCOLAR

24 mayo, 2012

Escribe DONATELLA DE JUIR

Dicen los que saben que los medios de comunicación son la voz de quienes no la tienen. Yo coincido con ese dicho, y máxime cuando esos que no tienen voz, son ninguneados por las autoridades.

Déjenme platicarles, queridos amigos, que apenas ayer miércoles, mientras paseaba por una de las céntricas calles de este pueblo mágico, luego de haber ido a hacer mi recaudo al tianguis semanal, escuché desde un comercio que me gritaban insistentemente.

Al momento en que identifiqué quién me llamaba, me acerqué a donde estaba. Y tras el saludo de rigor, sin decir agua va, me presentó con algunas personas, todas ellas habitantes del pueblo de Jesús.

Fuego abrasador

Tras la presentación y el preámbulo, aquellas mujeres sencillas, pero llenas de una preocupación genuina, empezaron a exponerme su molestia, su indignación. Resulta que personal docente, de intendencia y padres de familia, tomaron las instalaciones de la Escuela Secundaría Técnica No. 43 desde el sábado pasado y la liberaron hasta el martes por la mañana.

¡Pero cómo que habían tomado una escuela los mismos maestros!, les dije con curiosidad.

Las mujeres me contestaron que, en efecto, un grupo de maestros e intendentes del plantel, azuzados por alguien que se identificó como supervisor, pero que nunca dio su nombre, tomaron las instalaciones a manera de presión para lograr dos objetivos: primero, destituir al director y, segundo, facilitar la creación de “plazas laborales” para familiares de esos maestros e intendentes mañosos.

No hace falta que les cuente las consecuencias. Como participaban algunos maestros, les fue fácil convencer a los integrantes del Comité de Padres de esa escuela para tomar el edificio escolar.

Y ni tardos ni perezosos se apostaron en la escuela durante el fin de semana, donde pernoctaron.

Brasas

Para el lunes, los que habían tomado las instalaciones del colegio impidieron que los jóvenes tuvieran clases. La indignación subió de tono entre los habitantes del pueblo de Jesús, y acudieron a la escuela para ver qué pasaba.

Pasó lo que tenía que pasar. Que unos, queriendo sacar raja de su movimiento, no desistían de sus acciones y se atrincheraron en el edificio, mientras que los otros, que reclamaban clases para sus hijos, entraron al inmueble para recuperarlo en medio de algunas escaramuzas violentas.

Ya recuperada la escuela, el lunes, una comisión de unos 30 vecinos de esa comunidad se dirigió a la agencia del Ministerio Público desde temprano (09:00 horas), para levantar una denuncia, en contra de quienes resultaran responsables, ante cualquier desperfecto, equipo o documento que faltara.

Tizones

Pero lo que sucedió a continuación desató mi ira, mi indignación, mi desesperación. Resulta que en las oficinas del MP, quien atendió a esta comitiva, salió con su batea de babas: “que por ser escuela federal, tendría que hacer la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público Federal”.

¡Cómo era posible semejante estupidez! Pues creí que no habría persona capaz de eso… y me equivoqué. Comprobé que puros ineptos son los que se suponen “representantes de la justicia y de la ley”.

Pero si aquellos vecinos querían denunciar una irregularidad y, sobre todo deslindar responsabilidades de un posible ilícito del fuero común (que le corresponde al MP) y no un delito del fuero federal (que estaría bajo jurisdicción del MP Federal).

¡Pues los mandaron a Tlaxcala para que levantaran la denuncia! Y los pobres padres, más preocupados porque sus hijos tienen más de un mes sin clases que por hacer caso a las barbaridades de quienes cobran pero no trabajan en el MP, se regresaron a la escuela en donde, con la ayuda del presidente de comunidad levantaron un acta de hechos.

Rescoldos

Las sorpresas no terminaban. ¡Un mes sin clases!, ¿pero, cómo?, les pregunté. Agárrese usted; porque resulta que los mismos maestros que tomaron la escuela, sólo van y se presentan pero no trabajan… esa es su respuesta a la negativa del director Manuel Meza Lima de abrir las plazas laborales que demandan.

Y cuando pregunté por las acciones de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE), las madres angustiadas se quejaron con que “no han venido de allá; nos prometieron que el mismo martes enviarían a personal de contraloría, pero ya es miércoles y nunca llegó nadie”.

¡No, pues con razón estamos en muy bajos lugares de aprovechamiento académico! Si los maestros, más preocupados por la grilla descuidan a la juventud y las autoridades, con tal de no crearse enemistades con los chicos de la maestra Elba Esther, se hacen de la vista gorda.

Cenizas

Pero si cree usted que eso es todo… le tengo otra sorpresa. La única reportera, del único medio que estuvo en el lugar de los hechos, “maneja parcialmente la información, porque sólo estuvo platicando con los maestros disidentes pero nunca hablaron con nosotros y, además, no pasó todas las entrevistas”.

Estaba que se me caían las pantaletas de la pena. Especialmente porque los medios de comunicación estamos para investigar los hechos, especialmente cuando las instancias encargadas se desentienden de su obligación.

Es desesperante que los padres de familia reclamen certeza y no la tengan, especialmente para aquellos alumnos que están por concluir sus estudios de secundaria y de quienes temen que se hayan extraviado sus documentos oficiales, lo que les retrasaría sus deseos de continuar con sus estudios medios superiores.

Esperemos ver qué final resulta de este desgarriate. Por lo pronto, nos saludaremos en la próxima ocasión y espero que con la nueva de que www.indicemedia.com.mx crece y tendrá una página exclusivamente para Huamantla muy pronto… más de lo que ustedes se imaginan. ¡Hasta la próxima!…

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