03 mayo, 2012
Escribe EVA ESPINOSA
Antes de definirlo debemos tomar en cuenta que, aunque puede ser algo subjetivo, existen TOROS con tanto Trapío que nadie puede ponerlo en tela de juicio.
Dícese de la estampa, lámina, buena planta o lo imponente que tiene el TORO pero, el Dr. Fernando Silva Barrera, lo define aún mejor… que es el “sex appeal” del TORO.
Esto significa que además de la estampa también debe tener la actitud elegante y con garbo que le confiere su naturaleza de ser una fiera.
Existen algunas características primordiales:
1) Que sea de raza pura, porque puede suceder que en plazas de poca importancia taurina, se lidien toros de “media leche”, o sea, hijos de toro bravo con vaca mansa o al contrario.
Esto porque a veces se entremezclan en el campo si hay reses de otra raza cercanas a los potreros del toro bravo.
2) Que tenga 4 años cumplidos. Esto porque la edad se nota como en los seres humanos, así como hay adolescentes que miden más de 1.70 mts., y pesan más de 80 kg., pero que se les nota la cara de jovencitos, así mismo hay novillos engordados que pesan cerca de 500kg pero se les ve la cara de eso, de NOVILLOS.
3) Que no sea carivacado -con cara de vaca- esto es, muy delgado de la cara, sin badana (colgajo de piel abajo del cuello) e incluso con cuernos también de escaso grosor.
4) Que imponga su presencia, para lo cual, generalmente es necesario que esté bien armado con su cornamenta bien desarrollada, con la mayor simetría, que no esté mutilada, o sea, completa hasta las puntas y sanos.
5) Que esté bien proporcionado en la complexión de su cuerpo en torno a la cabeza, ya que es muy importante la armonía en sus formas, dimensiones (altura y largo) y volumen (musculoso, no gordo), cuando son excesivamente gordos se les llama “acochinados”.
Los toros de otras razas a veces son tan dóciles que en las exposiciones feriales los pasea para su exhibición el caporal sujetado con una correa como de caballo o de un canino.
No se inmutan, parecen indiferentes a la presencia humana y/o de otras especies con las que convivan, sus cabezas son mucho más anchas, sus patas muy gruesas (las del toro de lidia son delgadas y estéticas pero muy fuertes).
Unos no poseen cuernos y los que sí los tienen son de menor desarrollo ofensivo, ya que su principal defensa son sus patas, sus cuerpos no denotan tanta definición en la musculatura, se ven más lisos por la grasa que se entrepone con la carne porque son criados para eso.
Su consumo cárnico a los escasos 2 años de edad en que ya pesan más de media tonelada, peso que un toro de lidia tarda en tener (500kg) 4 años, más del doble de tiempo.
Por esta razón, si se prohibieran las corridas de toros, se extinguiría esa preciosa raza, a ningún ganadero le convendría criar por 4 años un toro bravo mientras que un hereford o un charolais o un angus llegan a ese peso en menos de 2 años, por eso el principal valor económico del toro bravo es eso mismo.
La BRAVURA. Esta se puede alquilar o vender sin vender en si al toro, significa que se vende la actitud, el temple, el embestir de esta hermosa estirpe de reses sin que necesariamente se venda con todo y carne pero, es importante saber que sólo se pueden torear una vez, debido a que a partir de la segunda ocasión que se intente, el burel o la vaquilla embestirán al cuerpo de quien los esté tratando de lidiar porque ya aprendió la res brava que el capote y la muleta (trastos de torear) son solo trapos y buscan herir al ser vivo.
Esto puede pasar también si la duración de la primera lidia se prolonga por más de 25 minutos en promedio.
Además, se debe tomar en cuenta que si los toros no mueren peleando por su vida en una plaza de toros dignamente, lo harán de otras dos formas: matándose en las dehesas entre ellos mismos por territorio y aromas de las vacas en brama ó, indignamente en un rastro (donde hay que ver cómo se les maltrata realmente).
¡LARGA VIDA A SU MAJESTAD… EL TORO BRAVO!