10 mayo, 2012
* Debido al atraso legislativo, hay una clara vulnerabilidad hacia ellas, dice el IEM
Por JAVIER CONDE
En pleno siglo XXI, la mujer casada o que vive en unión libre, aún es sometida a un viejo sistema del patriarcado, donde es víctima de todo tipo de maltrato, sin embargo, no hay un marco legal actualizado en Tlaxcala que permita castigar severamente a quien atente contra este sector de la población.
Un estudio del Instituto Estatal de la Mujer (IEM), cuya copia obra en poder de este semanario revela que las leyes en materia penal no contemplan en ningún momento la forma en que se comete un ilícito contra la mujer, situación que es relevante para la investigación, cuando hay violencia física contra ella dentro y fuera del hogar.
“Son reveladores los datos sobre los agresores y el parentesco que tienen con las víctimas. Se observa que 33.1% de las mujeres casadas o unidas señalan a su cuñado como el agresor, y 24.6% de ellas a su hermano, lo que refuerza la estructura patriarcal históricamente construida en la sociedad”.
Sin embargo, señala que deja fuera las actividades vinculadas con la ilicitud, lo que imposibilita que las autoridades competentes, investiguen y ejerzan la acción penal que proceda al no estar considerado.
Cita que resultan evidentes las ausencias legales que incumplen compromisos adoptados por el gobierno mexicano en esta materia, lo que a la brevedad deberá ser corregido, con la finalidad de garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres.
“Si bien, se aprobó la Ley que garantiza el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia que establece definiciones precisas de la violencia que sufren las mujeres de Tlaxcala, es grave que no existan a la fecha mecanismos suficientes para prevenir, sancionar, atender y erradicar dicha conducta”.
Precisa que este atraso legislativo “nos demuestra que las mujeres se encuentran en clara vulnerabilidad. Pareciera, en una lógica racional, que cuando se trata de violencia familiar hay un componente de abuso de confianza que debiera agravar las sanciones”.
Sin embargo, explica que usando la parcialidad y el privilegio del género masculino, no sólo no se sanciona sino se perpetua, la idea de que la violencia es un asunto privado entre el hombre y su mujer.
Aunque el delito de violencia familiar no está tipificado en Tlaxcala, la población sí identifica como delito que una mujer sufra agresiones por parte de su cónyuge, pareja, padre o hermanos, refiere.
“Llama la atención a la luz de la perspectiva de género, que las restricciones económicas y la prohibición para trabajar o hacer vida social, sean consideradas situaciones no delictivas por un importante sector”.
Un grado mayor de violencia…
Subraya que en comparación con el resto del país, la violencia de pareja en el estado es más elevada, con una diferencia de 3.1 puntos porcentuales. “En la entidad, de las 15 mil 986 mujeres alguna vez unidas que a lo largo de la relación con su última pareja fueron violentadas de alguna manera”.
Explica: “las que experimentaron al menos un incidente que alteró su estabilidad emocional suman 14 mil 457, mismas que representan 90.4%, y convierte a este tipo de violencia, en el más común”.
Por su parte, el IEM indica que esta misma relación es de 24 de cada 100 entre las mujeres que no son violentadas por sus esposos o parejas.
“Únicamente nueve mujeres de cada 100 que han sido agredidas por su pareja, declaran que ni ellas ni ellos crecieron en una familia caracterizada por relaciones violentas”.
Es decir, argumenta el instituto no fueron víctimas de violencia física o verbal en su familia de origen; esta situación de no violencia en la familia de origen es más común en las parejas que no presentan violencia: 28 de cada 100 mujeres.
Las razones
Enfatiza que las agresiones que son infligidas por algún familiar distinto de la pareja, tienen mayor prevalencia entre las mujeres de mayor edad; en Tlaxcala del grupo de 45 y más años, 16.4% son violentadas por familiares, externa.
Deduce que este porcentaje es menor en el grupo de 30 a 44 años, donde 13.8% son violentadas por familiares, en tanto que las más jóvenes de 15 a 29 el porcentaje registran una cifra de 15.1 por ciento, especifica dicho análisis gubernamental.
Añade que los parientes o familiares más cercanos también constituyen una proporción importante de los agresores, 28.5% de las mujeres casadas o unidas entrevistadas, son agredidas por parientes de él, suegro o suegra principalmente, 17.0% parientes de ella, padre, madre, etc., y 5.2% otros.
En Tlaxcala, entre las mujeres casadas o unidas que tienen instrucción superior y posgrado, 47 de cada 100 fueron violentadas por su pareja en el transcurso de los últimos 12 meses, concluye.