30 enero, 2012
* Los políticos que cumplan la ley.
Si el gobierno de Tlaxcala quiere quitar la etiqueta de “revanchismo político” a las acciones de su lucha contra la impunidad y a favor de la transparencia, tendrá que llegar hasta sus últimas consecuencias.
Sin recurrir a medidas espectaculares y mediáticas, la administración de Mariano González Zarur debería voltear la cara a lo que hace el vecino, Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla.
A la fecha, son dos ex secretarios de la administración de Mario Marín Torres, quienes sin aspavientos, son sujetos de sendos procesos judiciales. Alfredo Arango García, ex director del ISSSTEP, tiene en su contra un proceso por no poder acreditar una veintena de propiedades con un valor superior a los 54 millones de pesos.
En la misma situación se encuentra Javier García Ramírez, quien fuera secretario de Desarrollo Urbano y Obra Pública que también debe enfrentar a la justicia y aclarar las acusaciones en su contra por enriquecimiento ilícito.
A la inusual inhabilitación para ocupar un cargo pública en el estado de Tlaxcala, en contra del ex gobernador Héctor Israel Ortiz Ortiz deben seguir las acciones para llamar a cuentas a todos aquellos funcionarios de la administración panista de Héctor Ortiz, sobre ciertas irregularidades que la propia Secretaría de la Función Pública se ha encargado de ventilar.
Especialmente porque no sólo fue el ex titular del Poder Ejecutivo Estatal quien incurrió en el delito de Nepotismo; de acuerdo con la publicación hecha por la revista digital Eme Equis (http://www.m-x.com.mx/xml/pdf/117/22.pdf), también tienen responsabilidad por el mismo delito Julián Francisco Velázquez Llorente, Héctor Vázquez Galicia, María Elena Perla Pérez Loyo, Daniel Herrera Murga, Leopoldo Zárate Aguilar, Rogelio Camarillo López e Ignacio López Sánchez.
El reportaje de Fátima Monterrosa documenta los casos específicos en los que los funcionarios señalados tuvieran la oportunidad de colocar en algún cargo a sus familiares; el ex secretario de salud, Julián Francisco Velázquez Llorente pudo colocar a dos nueras, a su hermana y cuñado, a sus sobrinos y a su hijo en diferentes cargos (titular de secretaría, una secretaría, direcciones, secretarías particulares, jefaturas de departamento y como proveedores).