12 enero, 2012
Escribe JAVIER CONDE GUTIÉRREZ
Una vez que la diputada local, Lorena Cuéllar Cisneros, solicitó licencia al Congreso del Estado, para buscar una candidatura al Senado de la República, comienza prácticamente a definir su futuro dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Y es que aún cuando sabe perfectamente que el gobernador Mariano González Zarur impulsará la candidatura de su tío Joaquín Cisneros Fernández a la Cámara Alta, la priísta se jugará todo y ahora sólo falta esperar a que cumpla con los requisitos y que cuente con el apoyo de la base.
No obstante, en los corrillos del PRI se dice que la exalcalde de Tlaxcala tiene el respaldo de la aspirante al gobierno del Distrito Federal, Beatriz Paredes Rangel y que su candidatura será negociada directamente con el Comité Ejecutivo Nacional.
En medio de este escenario, las encuestas realizadas en el tricolor y en otros partidos políticos como el PAN evidencian que ni Lorena mucho menos Joaquín Cisneros están bien posicionados frente al electorado.
Por ejemplo, en el PAN tienen resultados de una encuesta aplicada en los primeros días de diciembre, en la cual se demuestra que Joaquín no levantó en las preferencias aún cuando fungió como presidente del Patronato de la Feria de Tlaxcala. El mejor posicionado del tricolor fue Noé Rodríguez Roldán.
Las diferencias familiares
También lo anterior, pone en evidencia que la comunicación y sobre todo las relaciones familiares entre Joaquín y Lorena no están del todo bien, por lo que estará dividido el apoyo de los parientes del exgobernador Joaquín Cisneros Molina.
Además hay que decir que Lorena Cuéllar ha tenido varios aspectos en su contra. La primera es que no tiene un trabajo arraigado en los 60 municipios de la entidad y su principal bastión se concentra solamente en la capital del estado.
Basta recordar que Mariano González le ganó en la consulta interna de 2010, para elegir candidato a gobernador por una diferencia abismal.
Otro aspecto es que su primer círculo de seguidores siempre se la han pasado halagando a la priísta en lugar de hacer un verdadero trabajo político y de campo en los 60 municipios de la entidad.
Ahora bien, la aspirante al senado de la República, tendrá que enfrentarse nuevamente al mandatario estatal quien ha girado instrucciones para que en el interior de la Cámara de Diputados no tenga juego político.
Su pretensión por ser líder de la bancada del tricolor se fraguaron hace un año y cada vez su permanencia dentro de ese partido político es más corta. Los visos de una incorporación al PAN son latentes, claro no por ahora.
La debacle…
Con respecto a Joaquín Cisneros, es un político que va en debacle y que en los últimos años sólo ha tenido un cargo, ser presidente del Patronato de Feria. ¿Acaso la juventud sabrá quién es el exaspirante a gobernador del Tlaxcala?…
Por ello, en el PRI deben analizar perfectamente qué candidatos elegirán porque de lo contrario la fórmula integrada por Adriana Dávila Fernández y Héctor Ortiz Ortiz, dará mucho que hablar o en su caso el efecto López Obrador.
Lo cierto, es que Lorena podría tener los días contados en el PRI porque Mariano no quita el dedo del renglón de que los personajes de experiencia (como Joaquín) deben tener una representación en el Senado, así al estilo los IV Señoríos.
Pero ni Lorena mucho menos Joaquín no han logrado su objetivo, su sueño anhelado ser gobernadores como lo fue algún día Joaquín Cisneros Molina y los dos también tienen un defecto no saber escuchar, toda vez que sólo les gusta que haya aduladores a su lado.
Así las cosas dentro de una familia donde el divisionismo pregonará para apoyar a uno de los suyos se dará, pero es importante decir que ambos no tienen el empuje necesario para hacer valer un triunfo al PRI en las próximas elecciones federales.
Una pregunta, finalmente: ¿Usted estaría de acuerdo en que Joaquín saliera como candidato a Senador y Lorena a una diputación federal?…