30 enero, 2012
Escribe ALEXIA BARRIOS G.
Los gobernadores, emanados de todos los partidos, pero especialmente del PRI, deben tener bien claro que el proceso electoral 2012 los tendrá en la mira de una gran lupa para vigilar todos sus movimientos políticos, todo su desempeño administrativo y sobre todo, todos los errores que cometan.
Nadie se debe decir sorprendido porque el propio Calderón ha ido a las entidades a advertirles a los mandatarios de que la Federación estará pendiente de lo que hagan uso. Ejemplos sobran.
La investigación sobre 25 millones de pesos que la PGR realiza al gobierno de Veracruz es un golpe duro contra el gobernador de una de las cuatro entidades con más números de votantes de México, pero más lo es contra el PRI y su candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, el principal objetivo de las acciones judiciales, policíacas y mediáticas que vienen en marcha.
La revista digital Reporte Índigo, en este día, en una inusual edición especial da cuenta de una “alerta migratoria” sobre tres ex gobernadores de Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrigton y Eugenio Hernández Flores, dos de ellos con cargos en el CEN del PRI: http://www.reporteindigo.com/edicion/indigo-update-71-lanzan-alerta-migratoria-sobre-3-ex-gobernadores
A lo anterior no es ajeno el reportaje en Proceso sobre la señora Maude Versini, ex esposa de Arturo Montiel, sobre quien recalcan es “tío de Enrique Peña Nieto”, con el objeto de dañarlo.
En redes sociales y algunos columnistas, otro nombre mencionado y criticado es el de Claudia Ruiz Massieu Salinas, a la que señalan más como sobrina de Carlos Salinas en lugar de hija del extinto José Francisco Ruiz Massieu, quien con varios años en la política ahora aspira al Senado por el PRI.
En Yucatán, donde opera un importante cuadro del peñismo, Ivonne Ortega, sobre de intensidad la denuncia sobre adquisición de bienes e inmuebles. En Tlaxcala, las denuncias contra el ex gobernador panista de Héctor Ortiz, quiere ser apagado con una campañita de que el del priísta Mariano González Zarur es el peor de todos los gobernantes que ha tenido esta entidad.
Trasciende que hay varias investigaciones, de todo tipo, en curso sobre funcionarios de los gobiernos priístas de Sinaloa, Puebla, Oaxaca, Sonora, Durango y Chihuahua.
En Tabasco, los panistas tienden puentes y quieren alianza de facto para que Arturo Núñez gane la gubernatura, al tiempo que buscan reactivar denuncias en irregularidades en los sectores de salud y obras públicas contra la actual administración.
De todo ello, el equipo presidencial peñista está consciente y lo saben; serán bombardeados por varios frentes con misiles de alta potencia con el fin de que hagan caer al PRI y su precandidato único en las intenciones del voto, mientras el PAN define a quién será su candidato.
Aunque a muchos pejistas no les guste, la realidad es así: Para el PAN la gran preocupación es Peña Nieto, más que Andrés Manuel López Obrador y las izquierdas, que pese a que han aumentado preferencias, aún no representan un riesgo para sus escenarios rumbo al 2012. En el momento en que AMLO represente un “foco rojo” entonces pondrán en marcha toda la maquinaria contra éste y sus aliados.
En este último caso, habría infinidad de información fina y delicada de los que los panistas echaran mano, desde Leonel Godoy, los narcocandidatos perredistas, los candidatos actuales de la coalición del Movimiento Progresista con “leyendas negras” (Bartlett, Greg Sánchez, Bejarano, etc.), pasando por Ángel Aguirre y la guerra Juan Sabines contra Pablo Salazar.
Sobra decir que ninguno de los partidos de izquierda, se han tomado la molestia de analizar estos frentes abiertos y evaluar cómo desactivarlos antes de que los exploten al máximo.
La guerra sucia entre panistas es apenas un juego de ensayo y error para lo que tienen preparado para los momentos decisivos para el 2012.
alexiabarriossendero@gmail.com