24 enero, 2012
Por la REDACCIÓN
Uno de los cuatro lesionados por una explosión de pólvora que se suscitó en un establecimiento clandestino, ubicado en el municipio de Tepetitla de Lardizábal, falleció la noche del pasado lunes en el Hospital Regional de la Secretaría de Salud (SESA), a causa de las quemaduras que sufrió.
El reporte de este suceso llegó al agente del Ministerio Público adscrito a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), a las 23:30 horas del día 23 de enero de este año, a través del Servicio de Emergencias 066, que notificó la existencia de un cadáver en el interior del nosocomio de la SESA, ubicado en San Andrés Ahuashuastepec, municipio de Tzompantepec.
Al contar con esta información, el Representante Social se hizo acompañar del Médico Legista, Perito en Criminalística de Campo y demás especialistas de la dependencia, y se trasladaron a la clínica en mención, donde dieron fe de la existencia del cuerpo sin vida del sexo masculino que se encontraba inerte sobre una cama metálica.
Tras realizar las diligencias correspondientes del levantamiento del cadáver, el fiscal ordenó el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense (Semefo), anexo a la Sub Dirección de Averiguaciones Previas, Región Norte, con sede en Apizaco, donde se le practicó la necropsia de ley, que arrojó como causa de muerte quemadura de tercer grado a falla múltiple sistémica, por lo que se radicó la Averiguaciones Previa 53/2012/APIZ-2.
Más tarde, el cuerpo fue identificado por el padre del hoy occiso quien aseguró que su hijo respondió en vida al nombre de Pedro López Coraza, de 19 años de edad, de ocupación pirotécnico y vecino del municipio de Tepetitla.
En relación a los hechos, narró que su vástago se encontraba trabajando en el interior de un polvorín el pasado viernes 20 de enero de este año, cuando de pronto sobrevino una explosión, por lo que fue trasladado al hospital Regional de Tzompantepec, donde posteriormente murió.