13 enero, 2012
Por DONATELLA DE JUIR
Estimados amigos; como siempre es un gusto muy grande para mí poder saludarlos por este medio; particularmente porque desde hace un mes no hemos tenido contacto y tenemos muchas cosas que platicar.
Pero lo que en esta ocasión nos ocupa, es que este fin de semana se cumple el primer año del gobierno municipal encabezado por el alcalde Charlie “Corazón Valiente” Ixtlapale.
Concluye el primer tercio de este gobierno, que empezó con unas muy altas expectativas tras un cuestionado periodo del panista Raúl Cervantes López, y la verdad es que no hay noticias buenas para los integrantes de la actual administración municipal y menos para el grueso de la población.
Fuego abrasador
Me llamó la atención una encuesta publicada por un medio local; y, aunque no estoy muy de acuerdo con la metodología (debido a que no se considera la opinión de las comunidades rurales y sólo se toma en cuenta a la población urbana), es un ejercicio muy interesante pues es la primera ocasión que se realiza en el municipio y, al parecer en el estado de Tlaxcala.
Hago este comentario sobre todo porque la autoridad no puede darse el lujo de desdeñar la opinión de la población de la cabecera municipal y ocho barrios conurbados que prácticamente representan el 50% de la población de todo el municipio.
De acuerdo con la muestra de 500 personas (hombres y mujeres mayores de 18 años), siete de cada diez habitantes de la ciudad (es decir, un universo de 348 personas) califican con cero el desempeño del alcalde Carlitos Ixtlapale Gómez. Sólo el dos por ciento de la muestra (diez personas) le otorgan la más alta calificación al edil.
Brasas
Estos resultados no son, sin embargo, gratuitos. Para desgracia de los huamantlecos, el alcalde se ha ganado a pulso esta percepción; y es que de acuerdo con las opiniones de algunos ciudadanos, el primer mandatario de Huamantla se ha caracterizado por “incumplimiento social, ausencia de responsabilidad social y falta de compromiso”.
Es común escuchar en pláticas de café, y hasta en la calle, el decepcionante desempeño del priísta que echó al PAN de la Presidencia Municipal y que hoy se tambalea porque “este año ha sido de lo peor que se ha visto en Huamantla, una de las peores en mucho tiempo”.
Un hombre de 65 años dibuja la percepción social acerca del desempeño de Ixtlapale Gómez: “En mis años de vida no he visto tanta mentira, todo mundo nos quejamos pero no hacemos nada”.
Conforme la opinión de los habitantes de Huamantla, el gobierno de Carlos Ixtlapale Gómez tuvo un primer año decepcionante: no hizo obra pública, no escuchó al pueblo, y estuvo a punto de provocar una crisis interna en el Ayuntamiento, entre otras cosas.
Lo que menos perdona la ciudadanía al alcalde, es el uso de la fuerza pública para hacer cumplir la voluntad del presidente municipal, en diferentes situaciones.
Tizones
Ahí está, la carta abierta que un estudiante del Instituto Politécnico Nacional (Julio César Jiménez García, oriundo de esta ciudad) hizo circular a través de las redes sociales:
En su misiva, el joven estudiante le reclama al edil: “No entiendo en qué momento, tuvo usted que recurrir a la política de hace más de 30 años, no entiendo por qué esta madrugada tuvo usted que dejar los argumentos, la diplomacia y los hechos, con la presencia de granaderos en las inmediaciones de nuestro centro histórico”.
Puntilloso en su carta, fechada el cinco de enero pasado, Jiménez García encara al munícipe: “No entiendo de verdad, porque razón lo hizo, ¿legitimar su poder como gobernante, sobre sus gobernados? ¿Para dar a entender a usted, que en verdad es un caudillo revolucionario? ¿Impactar con la vestimenta nueva de los flamantes policías municipales?…
¿El deseo inherente de sacar los escudos y la lanza? que si bien esta última no ha atravesado a ningún ciudadano afortunadamente, si ha atravesado el corazón del centro huamantleco, ha atravesado el apellido de Juárez y toda la legalidad que defendía, ha destrozado los sentimientos de la nación de Morelos, y Allende se ha quedado como un insurgente con la mano sobre el rostro, dejando escapar uno que otro llanto, porque la independencia no sucedió”.
Rescoldos
Por si fuera poco, esta semana, durante una gira de trabajo con el gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur, Carlos Ixtlapale fue recriminado por habitantes del pueblo Ignacio Zaragoza, perteneciente a este municipio, porque desde hace más de 15 días carecen del servicio de agua potable.
Uno de los quejosos increpó al mandatario: “siempre que vamos a la presidencia y pedimos una audiencia, nunca está, no nos recibe, no nos dan fecha en la agenda y cuando llega la fecha, resulta que a usted le salió algo importante”.
La respuesta dada por Ixtlapale Gómez, fue la misma receta manejada desde que inició su gestión: “no hubo entrega recepción”. Pero ya pasaron 12 meses y a estas alturas ese discurso ya es más viejo que un dinosaurio.
Cenizas
Esa debió ser la única razón por la cual no se presentó un informe de actividades al pueblo y únicamente, de manera escueta y casi disimulada, se notificó que el presidente entregó al Ayuntamiento, en sesión de cabildo, el informe correspondiente al ejercicio fiscal 2011.
Lo peor del caso es en los corrillos de la presidencia municipal circula la versión de que algunos presidentes de comunidad y regidores no han tenido acceso a este documento para constatar el dicho del alcalde.
Me da una gran pena saber de estas situaciones! Particularmente porque Huamantla es un pueblo noble, lleno de tradición y magia y eso está a punto de terminar.
Pero los lamentos de nada nos servirán si no van acompañados de acciones concretas. Y mientras esas acciones llegan, yo me despido de ustedes y les dese un excelente inicio de año, esperando que tengan todas las bendiciones que sus familias se merecen. ¡Hasta la próxima!