26 enero, 2012
Escribe ALEXIA BARRIOS G.
El despertar de Beatriz Paredes Rangel para buscar la jefatura de Gobierno del DF está llegando tarde. Mal y de malas. Confiaba en que su forma de pactar a oscuras con el PAN y estar de la mano del llamado “efecto Peña Nieto”, que la mantuvo al frente de las preferencias por varios meses, le garantizaría el triunfo gratuitamente.
Pero Beatriz se equivocó, como ocurrió cuando estaba al frente del PRI y creía que podría emerger como candidata alterna con Peña Nieto para cerrarle el paso a Beltrones. Hoy, el senador es quien tomó el sartén por el mango y no sólo a tomado a su modo el control del CEN del PRI, sino que ha deshecho los acuerdos que había suscrito el ausente Humberto Moreira con el PANAL. Paredes, por el contrario, apenas despertó y pidió licencia para buscar la candidatura, que no la tiene segura, rumbo a la elección del DF.
Peor para Beatriz, todas las encuestas recientes, y con mayor claridad la de Parametría publicada este día en el diario 24 Horas, si bien es la más popular, la más conocida, la que la población más la recuerda y a la que le dan cierto voto de confianza, también tiende a caer en las preferencias de los capitalinos, que conforme avanzan los días definen más su voto y, como se ha afirmado en este espacio, lo está haciendo por el PRD y Miguel Ángel Mancera.
Ayer Beatriz Paredes llamó “novato” a Miguel Ángel Mancera y de Isabel Miranda de Wallace, precandidata del PAN, le criticó que no ve “cómo podrá unir a quienes tanto cuestionaron a la autoridad, con quien ahora pretende conducir desde el gobierno a las corporaciones policiacas”.
“El Distrito Federal merece capacidad, experiencia y honradez y nosotros (es decir, ella), tenemos todo eso. Le tocará a la ciudadanía definir”, retó. Y pues sí, según estudios internos tanto del PRI como del PRD, reconocen que Paredes es reconocida como la de mayor experiencia, pero no de mayor honradez.
Se le ubica muy por arriba de Mancera y de Miranda de Wallace en términos de reconocimiento y de experiencia, pero para la amplia mayoría de los capitalinos, Paredes representa un objeto del pasado, de un viejo sistema que operó mal y corruptamente en todos los servicios públicos y delegacionales.
La población de más de 45 años, tienen presente el viejo sistema que gobernó el Distrito Federal y, esa mismo segmento, es el que ha recordado al PRD su rechazo a las prácticas clientelares y manipuladoras, porque son típicas del viejo sistema.
Sin duda, el pleito protagonizado por los asambleístas del PRI en su sede estatal, encabezados por operadores del hijo del “Rey de la Basura” a través del “dipuhooligan”, removieron viejos recuerdos de lo que significa este partido para los capitalinos.
Beatriz Paredes arrancó su carrera para alcanzar la candidatura del PRI al GDF sin la Convocatoria oficial de su partido. A su lanzamiento, habrán de recordarle su triste papel como diputada federal que rechazó las reformas progresistas promovidas por el PRD-GDF y de que prácticamente no ha movido un dedo para que la capital del país cuente con su propia constitución y una reforma política profunda. Simplemente ha estado nadando de “a muertito” y pegada al nombre de Peña Nieto.
Ayer mismo, la Suprema Corte le dio un impulso más a Miguel Ángel Mancera, al avalar la Ley de Extinción de Dominio, sin duda, un paso fundamental en la lucha contra el crimen organizado, porque golpea directamente al núcleo financiero de las bandas delictivas. ¿Qué ha dicho Paredes al respecto? Nada, porque ella no ha hecho nada por los capitalinos que sea digno de mención.
A favor de Paredes, según ha trascendido, estarían los ex perredistas hermanos Víctor Hugo Círigo y René Arce, además de Ruth Zavaleta y Rosario Robles. En el Estado de México, en el 2009 y 2011, este grupo operó exitosamente para Peña Nieto para ganar la zona oriente del Edomex.
Desde hace meses lo están haciendo en las delegaciones Iztapalapa, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero, donde los delegados han sido más reconocidos por corruptos e ineptos que por sus logros. Sólo el trabajo clientelar perredista podría retener el poder en estas demarcaciones, pero habrá voto de castigo. De ahí en fuera, Paredes tiene que remar contra la corriente.
APOSTILLAS: El maestro Gabriel Zaid, crítico duro de las buenas conciencias y de los políticamente correctos, desde su espacio en Letras Libres, ha puesto el dedo en el devaluado premio Xavier Villaurrutia, que este año decidió premiar a un literato muy menor de México, el burócrata intelectual Sealtiel Alatriste; calificativos con los que coincido: “Una desgracia de la literatura es la cantidad de buenas personas enamoradas de las letras con un amor no correspondido. Una desgracia de la literatura mexicana es que ahora las instituciones millonarias pesan más que el buen juicio lector, cuando apapachan a sus mediocres.
Y una desgracia del Premio Xavier Villaurrutia es que haya sido colonizado por la UNAM, que impuso como premiado a su coordinador de Difusión Cultural, Sealtiel Alatriste, un alto funcionario que maneja buena parte de los $2,426 millones del presupuesto de extensión universitaria. Desde tales alturas, favor nos hace con unir su nombre al de Rulfo, Paz, Arreola o Elizondo, que nunca se elevaron a tamaños puestos.”
alexiabarriossendero@gmail.com