05 enero, 2012
Escribe JAVIER CONDE GUTIÉRREZ
La división en el Partido Acción Nacional (PAN) es evidente y será en los próximos días cuando se comiencen a definir las estrategias que deberán emprender, principalmente, los candidatos al Senado de la República, Héctor Ortiz Ortiz y Adriana Dávila Fernández quienes mantienen una aparente unidad partidista.
El hecho de que haya una consulta a la militancia abre la posibilidad de que el manipuleo de votantes a favor de alguno sea evidente. La panista ha comenzado a reclutar a todos aquellos que en la elección de algún modo contribuyeron en su intento fallido por ganar la gubernativa de Tlaxcala.
Lo cierto es que ha encontrado la aspirante a la Cámara Alta un rechazo en un sector de su equipo porque finalmente los abandonó después de que el presidente Calderón la incorporara a un puesto en la residencia oficial de Los Pinos.
Ahora a base elogios -navideños y de Año Nuevo- la apizaquense pretende reactivar a varios de sus seguidores que le manifiestan total apatía, pues aseguran que la precandidata ha bajado sus bonos entre los simpatizantes e incluso algunos de ellos han decidido apoyar a otros políticos.
En medio de este escenario, la emisaria de Adriana Fernández y hoy nueva delegada estatal de la Sedesol, Clara Torres López comenzó a despedir de dicha dependencia federal a gente cercana a la extitular Leonor Romero Sevilla quien es comadre y amiga muy cercana a Ortiz. El revanchismo político a flor de piel.
La estrategia orticista
Mientras que el exgobernador Ortiz ha diseñado un plan para obtener la primera posición dentro de la fórmula y para ello, trabaja junto con sus operadores políticos a fin convencer -como es su costumbre- a los panistas que decidirán la elección de sus aspirantes a diversos cargos de elección popular.
Algunos panistas señalan que Ortiz Ortiz ha recibido línea por parte de su gurú, de su madrina política Beatriz Paredes Rangel, para que el exalcalde capitalino lleve a cabo este primer paso, y posteriormente, en la Constitucional puedan emplear otro objetivo que le permita a Ortiz llegar al Senado de la República.
De cualquier forma la exgobernadora de Tlaxcala dicen que ha diseñado una estrategia para que Ortiz llegue como sea a la Cámara Alta. Y es que en su ánimo por ser jefa gobierno capitalino y porque el PRI recupere la presidencia de la República, tiene la idea clara de que los candidatos tlaxcaltecas ganen también.
Bajo este escenario de entendimiento entre Paredes y Ortiz podrían planear que los priistas ganaran la fórmula mientras que él podría entrar como primera minoría; Dávila Fernández enfrentaría un riesgo, quedarse fuera del Senado de la República, por lo que esta situación la obliga a ganar en el proceso interno panista.
Basta recordar que en las elecciones del año pasado, la exgobernadora se dedicó a denostar en contra la apizaquense, lo que dejó en evidencia de que Paredes Rangel es una rival de Dávila Fernández. La priísta quiere seguir siendo la reina.