UN PEREGRINO INCANSABLE

14 diciembre, 2011

*Las Reliquias causaron furor a su paso por Tlaxcala.

Por JAVIER CONDE/CRÓNICA

A su paso por Tlaxcala, las Reliquias de Juan Pablo II causaron emotividad, euforia, lágrimas, un río de mandas, sentimientos encontrados y por supuesto paz. En su amplio recorrido la efigie de quien fiera Papa algún día provocó el jubilo de un pueblo tlaxcalteca en su mayoría católico.

Cerca de las 06:50 de la mañana de este martes 13 de diciembre el convoy llegó a la autopista San Martín-Tlaxcala. Justo en ese momento comenzó el peregrinar espiritual de Karol Wojtyla. Y por supuesto la grey católica del estado, le daba la bienvenida con singular alegría.

Después en una camioneta tipo van, las Reliquias comenzaron a transitar por estas tierras. Quién diría que Juan Pablo II llegaría espiritualmente a la tierra donde algún día Beatificó a los tres niños mártires de Tlaxcala Cristóbal, Antonio y Juan-

La figura en cera del estadista, del teólogo, del viajero, del hombre sereno, del hombre que nunca creyó en las guerras, del mensajero de Dios, del político, del deportista, del que se ganó un lugar en el corazón de propios y extraños, del amigo fiel, del poeta llegaron después al Seminario de la Y Griega.

Ahí, recibió los honores correspondientes, ahí los seminaristas purificaron su alma, ratificaron su fe. Mientras aquella imagen de cera, labrada a la perfección, encapsulada y con un bello rosario provocó emotividad entre los asistentes.

En ese lugar, el obispo de Tlaxcala Francisco Moreno Barrón, oficio una liturgia en honor al “Papa Peregrino”, a ese nómada incansable., a ese hombre que a diez años de su muerte sigue con recorriendo caminos espiritualmente.

Pueblo Mágico…

Huamantla, siempre mágico, siempre fiel, eran las voces de algunos habitantes que vieron el paso de la Reliquias. En ese lugar, la figura de cera provocó que se desbordara el júbilo, Las calles estuvieron repletas de feligreses. Fue el municipio que recibió con más fervor y amor a Juan Pablo II, al vicario.

Ayer, los huamantlecos fueron fieles testigos de cómo  las Reliquias que portó unos de los hombres más influyentes del Siglo XX pasaron por aquellos tapetes multicolores y que pisara algún día en vida el polaco.

En las principales calles de este municipio los creyentes crearon un mar de banderas con los colores del Vaticano. Caras alegres, rostros melancólicos se observaron durante el trayecto del convoy. Lo cierto, es que Karol inyectó de paz a un pueblo que cree en Dios, en la Virgen de la Caridad y en el Señor del Convento.

¿Quién fue Karol?

Y el último líder del siglo XX, el hombre que sigue vivo después de la muerte, es desde hace mucho tiempo el hijo prodigio de Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kilómetros de Cracovia, Polonia.

El hombre que hoy es bendito, nació el 18 de mayo de 1920. El más pequeño de los hijos de Karol Wojtyla y Emilia Kaczorowska fue víctima en su infancia del sufrimiento que lo hizo más fuerte.

Su madre falleció en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él. Y pese a todo jamás desfalleció.

Karol siempre tuvo voluntad para crecer espiritualmente. En el año de 1938, se matriculó en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro. Incluso, actuó en medio de la clandestinidad cuando la libertad estaba restringida.

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.

Y en medio de la Segunda Guerra Mundial, Wojtyla decidió emprender su camino en los pasillos de la Iglesia Católica. En su pasión por ser el mensajero de Dios fue vicario, capellán, doctor en teología, cardenal, obispo de Roma.

En su pasado sólo quedan reminiscencias de cuando soportó hambre, soportó el rostro de la muerte, soportó la pobreza, soportó la locura del mundo nazi, cuando pidió perdón frente al muro de los lamentos, cuando ofició misa en la Plaza del Pesebre de Belén y en el Museo del Holocausto. Siempre valiente.

El momento más importante en la vida del polaco fue cuando los cardenales reunidos en Cónclave lo eligieron como Papa, el 16 de octubre de 1978.  Tomó el nombre de Juan Pablo II y el 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino como 263 sucesor del Apóstol Pedro.

Y el pontificado del jefe del Estado del Vaticano ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y ha duró casi 27 años. Con el lema “hágase rápido, pero hágase bien”, el sumo pontífice inició su andar por el globo terráqueo.

El pescador realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de nuestro tiempo.

Juan Pablo celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó  mil 338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia. El hombre que realizó 104 viajes fuera de Italia y 146 al interior por el interior de este país, era incansable.

En el Vaticano donde se guardan secreto de dos mil años de historia, en aquellos corredores de la Capilla Sixtina asumió un verdadero liderazgo. Siempre creyó entre las naciones no debía haber revanchismo y que las guerras de los hombres necios sólo dejaban miseria, rencor y muerte.

Juan Pablo II promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones, convocándolos en varias ocasiones a encuentros de oración por la paz, especialmente en Asía.

Lo mismo hizo con políticos de diversas naciones, pero entró y salió de Cuba con todos los honores, cuando él se oponía al régimen socialista porque él era firme creyente en la teología de la liberación humana.

El resto del recorrido

En el resto del recorrido, las Reliquias del hijo de Dios llegaron a Apizaco, donde se notó un poco menos la presencia de feligreses. Sin mayores contratiempos pasó por la ciudad rielera y se dirigió el vehículo mini van a la capital del estado.

En un emotivo acto, la figura de cera fue recibida en medio de aplausos, lágrimas, momentos de paz, momentos de arrepentirse de los pecados, momentos de las peticiones, momentos de emotivo fervor. Fue en Catedral, en el Ex Convento de San Francisco donde se realizó una misa en honor del teólogo.

Ahí, el obispo de Tlaxcala exhortó a la sociedad tlaxcalteca a contribuir en la construcción de una ciudadanía unida, que trabaje por en la construcción de la paz, pues dijo que existe una sociedad violentada.

En los paredones del antiguo Ex Convento retumbaron las estrofas de la canción más emotiva que se haya dedicado al líder polaco en el mundo, aquel que inmortalizó “México, siempre fiel” titulada ¡Amigo!…

En ese lugar se congregaron unas tres cinco mil personas quienes formaron largas filas para observar de cerca las Reliquias de Juan Pablo II. Cerca de las 15:15 horas, nuevamente la efigie de cera del Beato comenzó nuevamente su peregrinar por varios municipios del sur estado.

Lo cierto, es que por un instante Karol, el hombre de noble corazón provocó emotividad pero inyectó brillo de paz miles de feligreses. Juan Pablo II, aun después de muerto sigue recorriendo el mundo espiritualmente,  en ese eterno peregrinar. Karol, un nómada de éste y mil caminos.

FOTO: Miriam Bueno

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