05 diciembre, 2011
*Libro que revela la producción de proxenetas y el drama mujeres prostituidas.
Por JAVIER CONDE/ REPORTE ESPECIAL
En el libro “Un Grito Silencioso” que elaboraron la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) y la Asociación Civil Fray Julián Garcés revela el imperio en el que viven los caifanes de varios municipios de la región sur del estado y desgraciadamente, los excesos a las que son sometidas las mujeres sus víctimas.
Además, dan cuenta de cómo esta realidad se encuentra latente en nuestro país y particularmente estudiaron el caso de Tlaxcala por presentar características muy específicas en la producción de caifanes (proxenetas o padrotes) y en el flujo de personas traficadas para la prostitución en algunas de sus comunidades.
“La publicación de este esfuerzo ha sido posible gracias a la participación de muchas personas que han dado sus testimonios, aportando su experiencia metodológica o sus conocimientos sobre diversos temas”, citan los autores del libro. Los autores del mismo documento son Arturo Castro Soto, Luz María Rocha, Ivett Sánchez Reina y Luis Phots.
Particularmente, argumentan el equipo de trabajo de esta investigación, hizo hincapié en la necesidad de luchar por la vigencia de los derechos humanos y por el respeto a la dignidad de las mujeres.
La metodología de la investigación realizada -citan- implicó distintos momentos cuyos resultados se vierten en la presente publicación estructurándose de la siguiente forma: en el primero y segundo capítulo se presentan dos testimonios tanto de una mujer afectada por el fenómeno de trata, como el de un padrote.
En el tercer capítulo subrayan “nos adentramos a resultados de la investigación que giran en un acercamiento a la problemática partiendo de la realidad y retomando el aspecto teórico, abarcando ahí la perspectiva de género y derechos humanos que permeó el trabajo”.
Seguido de ello, en el cuarto apartado, se aborda el estudio de tres casos cuya selección y análisis fue resultado de la realización de una serie de entrevistas a profundidad, grupos focales e historia de vida, lo que nos permitió ubicar la punta álgida de la problemática en los tres espacios estudiados, refieren.
“Finalmente, presentamos las conclusiones a que nos remite la ejecución de la investigación, añadiendo un anexo que corresponde al ámbito de pobreza y contexto sociodemográfico”, citan los investigadores.
Así, el libro está ordenado de tal forma que la entrada hace referencia inmediata a la problemática a través de los dos testimonios que reflejan la crudeza de la realidad vivida por las personas que se ven envueltas en el fenómeno de trata de mujeres y niñas para la prostitución.
Los testimonios
Uno de los testimonios que se incluye en este libro, corresponde a una mujer que vive en Tenancingo, pero que tiene relaciones de tipo eclesial con otras personas de las comunidades cercanas por su activismo religioso.
El otro testimonio, corresponde a una persona que se dedicó al ejercicio del proxenetismo durante buena parte de su juventud y que ahora ha dejado esta actividad con remordimiento de conciencia, pero con plena claridad de lo que significa ser padrote.
Estos lazos que los unen hacen que las personas constaten los te mores que tienen. El testimonio habla por sí mismo y sirve para ilustrar en gran medida lo que representa el conjunto del problema que nos ocupa en esta investigación, desde la óptica de las mujeres:
“La existencia de una red familiar social dedicada al proxenetismo y a la trata de mujeres, con una comunidad que hace transacciones en sus prácticas comunitarias para tolerar a los caifanes y el temor que éstos provocan en las comunidades circunvecinas”, indican los investigadores.
Además, precisa que de los municipios seleccionados en el universo de estudio de esta investigación a partir de un análisis hemerográfico muy riguroso, entrevistas personales y colectivas a funcionarios, mujeres y hombres jóvenes, varones y mujeres adultas de las comunidades de:
“San Pablo del Monte, Tenancingo, Ayometla, Mazatecochco, Acuamanala, Xicohtzinco, Papalotla y Zacatelco se escogieron tres casos para analizar tres aspectos diferentes del problema de trata de mujeres para la prostitución:
En el municipio de Acuamanala, particularmente la comunidad de Olextla, se desarrolló un caso que ilustra cómo funcionan las redes de trata de mujeres para la prostitución.
En Tenancingo que se presenta en las diversas entrevistas y grupos focales como el lugar donde existen redes de trata de mujeres para la prostitución con mayor poder en la región y con control suficiente sobre su población, se estudió la percepción de las mujeres de la comunidad que son protegidas para no ser involucradas en el fenómeno.
Y en el tercer caso los municipios de Ayometla y Xicohtzinco donde se registran opiniones en las que la comunidad se siente amenazada, sea por las personas que trafican con las mujeres o por la posibilidad de que sus jóvenes mujeres se vean involucradas en este negocio, sean raptadas, convencidas o seducidas por los caifanes de la región.
La estructura
Luego de la realización de los tres estudios de caso puede decirse que: En el caso en la comunidad de Olextla, municipio de Acuamanala se ubican familias vinculadas a las redes de trata de mujeres que están relacionadas con familias de Tenancingo.
En esta comunidad se da la organización comunitaria para el ejercicio de estas prácticas debido a que se presenta una fuerte cohesión social, vinculaciones con autoridades y funcionarios y otras personas que practican el lenocinio.
Existe una red con una fuerte cohesión social- familiar para el ejercicio de la prostitución y el tráfico de mujeres estructurada en base a niveles de actuación de las distintas personas que pertenecen a ellas.
Para este estudio se realizaron entrevistas a profundidad para que algunos informantes pudieran describir la existencia de una red, y una genealogía de las familias de la comunidad con el objetivo de determinar el grado de cohesión social y de parentesco.
En el segundo caso en la comunidad de Tenancingo, señalada reiteradamente como la comunidad en donde se ejerce la trata de mujeres y la explotación sexual como una práctica generalizada, se estudió la forma en que se ejerce un fuerte control social con base en amenazas y violencia hacia quienes tratan de desactivar estas prácticas.