EL VIEJO PRI QUE TODOS LLEVAN DENTRO

01 diciembre, 2011

Por ALEXIA BARRIOS G.

¿A qué se refieren algunos cuando hablan del regreso del “viejo PRI” si lo que vemos en todos los partidos son las mismas prácticas que dicen representa el pasado priísta?  Veamos algunos ejemplos:

Sucedió en Guanajuato el pasado 3 de mayo. Era la primera pasarela de los siete suspirantes del PAN a la candidatura presidencial. Ahí, tratando de sacarle una carcajada a los asistentes les espetaría, palabras más o palabras menos: “si queremos ganar de nuevo el 2012 hay que sacar al priísta que todos llevamos dentro”, ganándose una rechifla de rechazo, aunque más bien parecía de cinismo.

¿Acaso no el PAN-Gobierno puso en marcha la “Operación Cocoa” donde fluyeron recursos públicos y los funcionarios federales se concentraron en Michoacán para hacer ganar a la hermana de Calderón?

¿Acaso no esta misma semana el secretario de Gobernación, “el no militante de Acción Nacional”, y el secretario particular de Calderón, estuvieron en las oficinas del PAN para dialogar con los precandidatos presidenciales para tirarles línea y amarrarlos para que no se vayan por la libre o quieran golpear al gobierno federal? ¿O son visiones lo que observamos cada semana en las redes sociales donde funcionaros federales de primer y segundo nivel se ponen a debatir y a atacar a dirigentes u opinadores de oposición?

Ahí está el tuit donde Javier Lozano felicita a Luisa María Calderón y la carta donde defiende al titular del Ejecutivo federal de la demanda en la Corte Penal Internacional, diciendo que este gobierno es el más abierto y tolerante con la libertad de expresión, olvidando que fue subsecretario de Comunicaciones y subsecretario de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación en época del PRI. Recuerdo aún la imagen donde pide una mentada de madre a los priístas en un acto de Cocoa, como si Lozano no hubiera nunca sido beneficiado del viejo sistema.

Hay una discusión entre ciertos columnistas e intelectuales con acceso a medios de comunicación, que llamaron el 2000 al “voto útil” y luego al “voto de confianza” en Calderón, donde advierten de los riesgos de que regrese el “viejo PRI” o Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia. Como si el país fuera de las maravillas o si ellos tuvieran un momento de honestidad y no desconocieran que han recibido línea.

De hecho, la campaña anti-PRI es obvia que tiene una línea oficial, un equipamiento mediático, como siempre operó en los tiempos de gloria “viejo PRI”, sólo que ahora son menos sofisticados y más obvios.

En las izquierdas pasa lo mismo. “¡Aguas, ese es el PRI-narco que viene de regreso en el 2012!”, lo escuchamos repetir una y otra vez al mediocre ex candidato del PRD-PT-MC a la gubernatura de Guanajuato, Silvano Aureoles, quien no quiso darse cuenta de hacerle el trabajo sucio al PAN. Y vean, esta misma semana el gobierno federal vuelve a filtrar otra grabación donde se involucra a un gobernador del PRD, Leonel Godoy. La izquierda en Michoacán se apegada a la voluntad de un solo apellido, Cárdenas, y fue por éste que Godoy fue gobernador. Entonces, a qué “viejo PRI” y narco se refieren.

Lo mismo vemos en Tabasco, cuna del lopezobradorismo, donde según mis fuentes, todo apunta que AMLO impondría como candidato al “senador Fobaproa” Arturo Núñez, cuyo nombramiento no sólo sería contranatura a la izquierda misma, sino una total incongruencia del precandidato presidencial. ¿Alguien en su sano juicio podrá creer que la designación de Núñez Jiménez es democrática, consecuente con la lucha social de las izquierdas?

¿Pueden los del PRD decir que las tres últimas elecciones de sus dirigentes nacionales son muy democráticas y revolucionarias, donde no imperó el mapacheo ni la mano negra de los mandatarios perredistas o incluso priístas y panistas? ¿Pueden decir que los “cochineros” son invención de los medios o del sistema?

Y en las dirigencias del PT y MC lo que impera es la voluntad de un solo hombre. En el PT, Alberto Anaya se mantiene cual líder omnipotente. Y en ex Convergencia, Dante Delgado nomás no permite la alternancia en su liderazgo vitalicio de facto. ¿Cuál caciquismo del “viejo PRI” quieren acabar? ¿Saben qué partidos quieren postular a Manuel Bartlett y a Pedro Jiménez León al Senado de la República?

Ciertamente en el PRI las viejas costumbres no se han acabado. El desfile de ancianos del politburó que fincan todas sus esperanzas en que Peña Nieto los regrese a la Silla Presidencial, son una muestra de que en este partido no hay mucho qué hacer para que cambien las cosas.

Ese viejo PRI ya lo conocemos, los que hemos estudiado un poco la historia nacional. Que si ganara la presidencia de la República aún está por verse, falta mucho y el régimen calderonista sigue operando para evitar que así suceda, pagándole incluso a perredistas y priístas desleales para que así ocurra.

Antes de cerrar estas reflexiones, hay que decir que en efecto, el PRI es un viejo que no cambia ni cambiará, que el acarreo, el que se solapen a ex gobernadores de poca monta o que se les olvide respetar el mandato ciudadano, no es nuevo, ya lo sabemos.

Lo que debemos decir es que si bien el PRI está viejo y viciado por el poder que tuvo y tiene en sus gubernaturas, los otros partidos, el PAN y el PRD, principalmente, han envejecido muy aceleradamente y, peor aún, a diferencia del PRI no han sabido tener capacidad de recuperación.

Me parece que el discurso y la campaña contra el “viejo PRI” debe empezar por sus propia casa, por sus propias prácticas y en la propia autocrítica. Para que no regrese el “viejo PRI”, hay que depurar las filas, la forma de hacer política, y sobre todo pensar realmente en el ciudadano de a pie. De lo contario, llegue quien llegue, será peor de lo mismo.

Reclamaciones y sugerencias: alexiabarriossendero@gmail.com

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