04 diciembre, 2011
Por la REDACCIÓN
El casi candidato del PRI acaba de pasar a la historia, aunque de una forma que jamáshubiera deseado. En un dos por tres nos demostró que sin un guión, cuando requiere hacer uso de sus propias facultades, como la de su memoria, se arriesga a quedar en el peor de los ridículos.
Era cuestión de sentido común. Si uno es unapersonalidad mediática y acude a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara a un encuentro con la comunidad lectora y de prensa, ¿de qué temas podrían hacerle preguntas? ¿De telenovelas, su vida familiar, su esposa? De libros, obviamente, aunque tal parece que a Enrique Peña Nieto eso fue lo último que le pasó por su mente.
El priista acudió a la FIL a dictar una conferencia magistral y de pasó a presentar su libro ‘México, la gran esperanza’. Al momento de la sesión de preguntas y respuestas, alguien le cuestiona, cuáles han sido los tres libros que han marcado su vida personal y política, según relata el portal Yahoo!..
Justo aquí empezó el calvario del precandidato presidencial. Inició por decir que la Biblia, aunque no la ha leído toda, y ‘La silla del Águila’ de Enrique Krauze. Lamentablemente, ese libro no es de Krauze, sino de Carlos Fuentes. Ojalá ahí hubiera acabado todo. Lo peor fue con el tercero, cuyo título nunca llegó porque simplemente no lo recordó.